Resisten comercios de arte sacro

Para González Gamio, la fe católica y la herencia ancestral de la herbolaria permanecen unidas en el Pasaje Catedral. Cortesía
Para González Gamio, la fe católica y la herencia ancestral de la herbolaria permanecen unidas en el Pasaje Catedral. Cortesía

Atrás de la Catedral Metropolitana y a un costado de la zona arqueológica del Templo Mayor se encuentra un pasillo que recuerda cómo hace 500 años dos culturas se encontraron y formaron parte de la identidad que hoy define al mexicano.

Se trata del Pasaje Catedral, ubicado entre dos emblemáticas calles del Centro Histórico: República de Guatemala y Donceles, el cual conecta ambas calles y es punto de venta de variados artículos religiosos; cruces, retratos de Jesucristo, joyería, biblias e indumentaria para curas.

El Pasaje Catedral se forma de una veintena de tiendas de artículos sacros y otras de herbolaria tradicional. El edificio no fue construido en la Colonia, sino que es una edificación que data del siglo XX, señala Ángeles González Gamio, reconocida cronista de la Ciudad de México.

Según las investigaciones de la historiadora, este edificio fue remodelado a finales de los años 40 e inicios de los 50 del siglo pasado, y en un primer momento, luego de su remodelación, la parte de arriba fue ocupada por un convento de monjas que tenían cercanía con Paulinas México, una editorial dedicada a la venta de libros religiosos. “Yo creo que fue ahí cuando se comenzó a formar el Pasaje, ya que estas monjas vendían ahí sus libros, fue en ese momento cuando comenzaron a ponerse las otras tiendas”, dice la cronista.

Mundos paralelos

Para González Gamio, la fe católica y la herencia ancestral de la herbolaria permanece unidas todavía hoy en ese espacio, una evidencia del choque del viejo mundo con el México prehispánico. “Casi paralelamente se fueron estableciendo tiendas de hierberos, que venden cosas para limpias, entonces es algo curioso, porque están popularmente campechaneadas las de hierberos y las de los artículos religiosos”, cuenta.

Además de representaciones de Cristo, las tiendas del Pasaje Catedral ofrecen imágenes y figuras de santos, por lo que no solo son monjas y curas quienes acuden a estas tiendas, sino familias que buscan adquirir artículos para sus hogares. “He visto que compran de repente la imagen del santo, y luego en la tienda de junto compran una cosa para las limpias, y como que dicen ‘si no me cura el santito, pues a ver si me curan estas hierbas, me hago una limpia’, entonces eso demuestra muchísimo sincretismo que hay en México, como la fe católica, muchas veces, está mezclada con rituales paganos”, detalla la investigadora.