Restauración de El Caballito a cargo del INAH

Liliana Giorguli, Raúl Delgado, María Teresa Franco y Mariano Leyva, durante la conferencia de prensa. Cortesía
Liliana Giorguli, Raúl Delgado, María Teresa Franco y Mariano Leyva, durante la conferencia de prensa. Cortesía

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) anunció que a partir de hoy se encarga de la restauración del la escultura conocida como El Caballito, que fue dañada durante un trabajo de limpieza y mantenimiento.

En conferencia de prensa, en el Museo Nacional de Arte, la directora general del INAH, María Teresa Franco, dio a conocer la aplicación del proyecto Diagnóstico e Intervención para la Conservación y Restauración de la Escultura Ecuestre de Carlos IV y su Pedestal.

Dicho programa, precisó, constará en dos etapas, de las cuales la primera se llevará a cabo de julio a septiembre próximos y contará con un presupuesto de dos millones de pesos.

Precisó que especialistas “han puesto su mejor saber para analizar los daños sufridos por la escultura y sobre todo para plantear cuáles serían los métodos o mecanismos para tener la mejor intervención”.

Destacó que el INAH ha valorado cada una de las propuestas hechas por dichos expertos, así como las sugerencias o críticas, “creo que es muy importante saber escuchar y, del otro lado, poner sobre la mesa todas las contribuciones”.

Por ello, continuó la funcionaria cultural, “no partiremos de cero, porque estaremos con el Fideicomiso del Centro Histórico en constante colaboración para que dispongamos de todos los documentos que hay en relación al proceso” de la figura ecuestre.

A su vez, Liliana Giorguli, coordinadora Nacional de Conservación de Patrimonio Cultural del INAH, explicó que la primera parte del proyecto de restauración consta de la elaboración de un diagnóstico de los materiales de que está hecha la escultura y su pedestal, y determinar las alteraciones y deterioros que sufrió.

Entre los estudios científicos a realizar y complementar, destacan los análisis electroquímicos y metalográficos, espectrometría infrarroja y análisis de fluorescencia y de difracción de rayos X, que se complementarán con estudios de estabilidad estructural.