Retiran de subasta el busto de Carlos V

La escultura data de 1555 y es obra de Leone y Pompeo Leoni. Cortesía
La escultura data de 1555 y es obra de Leone y Pompeo Leoni. Cortesía

Carlos V ha realizado un viaje fugaz a Madrid. El busto del Rey realizado por los escultores Leone y Pompeo Leoni que se iba a subastar este jueves en la casa de subastas Fernando Durán, volverá a Plasencia, su ubicación habitual, sin someterse a puja. La Consejería de Cultura e Igualdad de la Junta de Extremadura ha logrado un acuerdo con la sala madrileña y la familia Falcó, propietarios de la escultura y del palacio de Mirabel —en una de cuyas estancias se sitúa—, para la retirada del busto de Carlos V de la subasta prevista, que tenía un precio de salida de 400 mil euros. Además, esta pieza ya había sido declarado inexportable en 2013 por el Ministerio de Cultura

La Junta ha informado de que en los últimos días han mantenido numerosas conversaciones en las que se “ha reconocido el vínculo histórico y cultural que tiene la pieza con nuestra región y la necesidad de que los extremeños y extremeñas pudieran continuar disfrutando de esta obra de un gran valor artístico”.

Los propietarios y la casa de subastas han atendido a estas peticiones y han mostrado su comprensión y “generosidad” para que finalmente la pieza pueda continuar formando parte del patrimonio de Extremadura. “Un acuerdo que ha sido posible gracias a la predisposición y la buena voluntad de todas las partes”, según la nota distribuida por la Junta.

Poco más ha explicado el director general de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural de la Junta, Francisco Pérez Urban, que ha declarado que una vez que tenían armado el expediente para el requerimiento de la pieza, se pusieron en contacto con la familia y con la casa de subastas para notificarles que, según la interpretación de la Administración, el busto estaría incluido en la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) que el palacio de Mirabel tiene desde 1977. “Había dos posibilidades: que entendieran la interpretación por parte de la Junta y se paralizara la subasta; o que tuvieran una interpretación distinta y que continuara la subasta. Como ya se sabe, aceptaron nuestra interpretación y así se evitó un conflicto con Extremadura, tanto con la sociedad como con la Administración”, indicó.