A la entrada de la sala principal del Foro Shakespeare deberían de colgar un cartel que diga: “Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia”, porque la puesta en escena Barataria: Estado de México, retrata con crudeza y un toque de humor la situación política y social que el país pasa actualmente.
“El juego de palabras tiene que ver con un estado, pero no necesariamente refiriéndose a la entidad sino al estado en que está nuestro país. El objetivo de este juego fue para que la historia tuviera que ver con nosotros”, explicó Alejandro Calva, uno de los actores.
Esta obra escrita y dirigida por Benjamín Cann retoma la referencia de la Ínsula Barataria que aparece en El Quijote de la Mancha, la cual en vez de estar rodeada de agua, ha sido aislada por los otros reinos porque no quieren ser contaminados con su corrupción.
“Eso nos remite mucho a nuestra actualidad y a nuestro vecino del norte. A esa isla llega a gobernar Sancho Panza, que es alguien que en su vida a leído un libro, entonces la comparación es terrible y piensas que Cervantes era un vidente que sabía que iba a pasar en nuestra nación, la obra habla todo el tiempo de nuestra realidad sin tener que ser necesariamente la nuestra”, añadió.
Calva explicó, asimismo, que el director lo invitó a participar en el montaje hace un par de años, cuando la obra formaría parte de la celebración por los 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes en el Festival Internacional Cervantino, donde la obra iba a ser presentada con una producción completa, pero después hubo un recorte de presupuesto y terminó siendo una lectura dramatizada.
Esta es la tercera temporada de Barataria y durante su estancia en el Foro Shakespeare ha logrado que el público se impacte y reflexione sobre lo que ve en escena y fuera de esta, según palabras del actor.












