Revisan obra de Siqueiros a través de exposición

Daniel Aguilar Ruvalcaba hizo una impresión, a escala 1:1, del reverso del billete de 100 pesos
Daniel Aguilar Ruvalcaba hizo una impresión, a escala 1:1, del reverso del billete de 100 pesos

El artista Daniel Aguilar Ruvalcaba presenta Problemas del Realismo Neoliberal en la Pintura Mexicana, la más reciente intervención concebida para el Proyecto Fachada en la Sala de Arte Público Siqueiros. 

Una impresión a escala de un billete de 100 pesos tiene como imagen central un fragmento del mural Del Porfirismo a la Revolución, también conocido como La Revolución contra la dictadura Porfiriana del muralista David Alfaro Siqueiros, que forma parte de los “murales proletarios”. En este, según el Banco de México, se retrata dinámicamente al pueblo alzado en armas alrededor de los caudillos de la Revolución.

Problemas del Realismo Neoliberal en la Pintura Mexicana hace una reflexión sobre la transición económica en el país entre el muralismo mexicano, donde el poder estaba en manos del Estado, y la época actual, en la que la administración responde al flujo del capital en el mercado neoliberal.

Aguilar comenta que cuando lo invitaron a intervenir la fachada tomó en cuenta tanto la preocupación del muralista por realizar su obra en un diálogo con la arquitectura, como el proyecto político que sostenía la Sala.

El título del proyecto hace referencia a un texto de Siqueiros, Problemas del realismo socialista en la pintura mexicana, en el que se cuestiona la forma de producción de la pintura comprometida mexicana, que estaba patrocinada por mecenas o por el Estado; la clase obrera no alcanzaba a ser el productor de dichas prácticas, sino una clase burguesa. “El Banco de México al incluir el mural de Siqueiros en un billete de 100 pesos, cambia el sentido socialista del movimiento por un contenido neoliberal, porque ya no aboga por la clase obrera, sino por una clase financiera que sigue una lógica de privatización, lo opuesto al socialismo”, explica.

El artista añade que con su pieza busca identificar los problemas de circulación del dinero y de producción en la era neoliberal. Aguilar mandó el billete a imprimir para hacer evidente cómo el mural que en un principio se realizó para un sitio específico, pudo ponerse a circular mediante su reproducción en papel moneda en una lógica conmemorativa de un proyecto político que triunfó como Revolución, pero no bajo la lógica del socialismo sino del capitalismo actual.