Después de que se revelara el rostro de Miguel Gallego Arámbula hijo del cantante Luis Miguel, que tuvo con Aracely Arámbula, surgieron varias teorías sobre el matrimonio entre estos famosos como el contrato que le ofreció el cantante a la actriz.
Primero, la revista Quién compartió información sobre el acuerdo económico entre la pareja que oscilaba en 50 mil dólares mensuales, pero ella debería cumplir ciertas normas, ya después fue el desaparecido periódico El Centro que publicó la información a detalle sobre el contrato matrimonial en su edición del 15 de julio de 2008.
El presunto contrato la obligaba a darle tres hijos a Luis Miguel a cambio de una fuerte cantidad de dinero, 250 mil dólares por cada año de matrimonio. Otra de las cláusulas es que los hijos deberían vivir con él en Los Ángeles. Arámbula recibiría 50 mil dólares mensuales, cifra que podría aumentar con cada nacimiento.
Exclusión de sus hijos
Según el documento, aunque ella podría seguir con su carrera como cantante y actriz, no podría incluir a Luis Miguel o sus hijos en su trabajo o presentarlos frente a cámaras. Tampoco podía ser vista con otro hombre ni hablar de su relación con Luis Miguel.
A casi 20 años de ello, la respuesta negativa que en dicho momento dio “La Chule”, también cobra gran relevancia, pues los fans del “Sol de México” han atado cabos y aseguran que algunas pistas comprobarían una negociación discreta entre los famosos y serían, por ejemplo, que ella nunca se ha referido a Luis Miguel por su nombre o que él no la incluyó en la bioserie que hizo para Netflix y hasta hubo solo una breve escena donde se hace mención de la relación entre ambos, en la tercera temporada.
Arámbula negó que existiera un contrato con su exesposo relacionado con la manutención o el número de hijos que tendrían juntos, como habían señalado algunos medios, pero todos esos puntos, 20 años después, se han llevado a cabo. “Son muchas especulaciones. Si lo más importante es la familia, ¿cómo vas a jugar con eso? Es como una broma, es más, ni siquiera me incómoda. ¿Un contrato de familia? Ni siquiera me lo puedo imaginar”, respondió en ese momento.












