Reyes Spíndola, villana sin ataduras

Patricia Reyes Spíndola no sabe cuántos premios tiene en la vitrina que ella misma bautizó como “la egoteca”. Se pone a contarlos y llega a 31. “Y arriba tengo dos más”, dice con naturalidad; para ella los premios son importantes, pero después de 50 años de carrera ha perdido la cuenta.

En realidad, a la actriz los números nunca le han importado, desde muy pequeña sabía a qué quería dedicarse y cuando llegó a los 15 años, dejó de pedir permiso y seguir las reglas: en lugar de ir a la preparatoria comenzó a trabajar con un dentista para pagarse la escuela de actuación, una decisión con la que sus padres no estaban de acuerdo.

“He sido libre desde muy joven, me fui de mi casa siendo muy pequeña y desde entonces fui libre. Pero no era por rebeldía, era porque quería hacer lo que yo quería, y creo que eso es lo que me ha dado vitalidad”, dice en entrevista desde uno de los salones de MM Studios, su escuela de actuación y productora teatral.

“Siempre he seguido mi libertad, eso es lo esencial en mi vida y quizá por eso creen que soy una mujer disruptiva, pero no, soy simplemente una mujer que siempre ha buscado priorizar su libertad y lo he conseguido. Para ser libre no se necesita ser rebelde”, afirma.

Con esa misma convicción ha enfrentado duras batallas y el cáncer de mama que le fue detectado en 2011. Cuatro años después, tras haberlo superado, posó desnuda para una campaña contra ese mal. Actos como ese, reconoce, pueden ser inspiración para muchas otras mujeres, pero ella también se inspira de la valentía de las nuevas generaciones.

“Nunca he pertenecido a un movimiento feminista, pero soy testigo de que hemos ido avanzando, hoy veo en la política a más mujeres, en distintas ramas veo a mujeres defendiendo su lugar y eso me da gusto: en la radio, en el periodismo, antes recuerdo que predominaban los hombres en casi todas las profesiones y hoy encuentro gratamente a más mujeres”, considera.

Durante su carrera fue musa del cineasta Arturo Ripstein con quien hizo al menos ocho cintas como La mujer del puerto y La virgen de la lujuria, pero en su lista hay al menos 136 producciones de cine y televisión. Hoy cumple 70 años y eso, por supuesto, no la detiene.