Reynaldo Velázquez: El público no censura

El autor de la obra, Reynaldo Velázquez. Cortesía
El autor de la obra, Reynaldo Velázquez. Cortesía

La obra artística de Reynaldo Velázquez tiene por constante el dramatismo y la sensualidad a través del desnudo masculino. Son visiones que al unirse a alusiones religiosas enfatizan su poder evocador y provocativo, lo que al margen de la experiencia visual puede abrir al debate otro tema: la censura.

¿Qué nos dice el artista sobre la censura al arte en la actualidad? Es una pregunta en el contexto de la exposición y presentación del libro La piel despierta en el Museo de la Ciudad de Comitán de Domínguez.

El público no censura, contesta. Si ha padecido la censura ha sido en la Ciudad de México y por lo regular por las propias instituciones. Es autocensura, puntualiza. Son las instituciones las que en algún momento declinan exponer algún desnudo, por temor a las reacciones que pueda causar en el público.

“Pero es precisamente ante el público que la obra comienza a funcionar. Si esta tiene algo de valiente se ve ahí. Al público puede ser que le disguste la obra pero no censura, aunque exprese su inconformidad de alguna manera; el público no se puede formar artificialmente sino ante la obra”, refiere.¿El arte es para todos o para los conocedores?“El público es cualquiera. Están incluidos todos los rangos de nivel intelectual. Todos somos sujetos del impulso y del efecto del arte, sujetos de sensaciones y experiencias.

“La propuesta del arte casi siempre es inexplicable, generalmente es una búsqueda interior y ese tipo de búsquedas es muy difícil de explicar, porque uno trabaja por necesidad expresiva pero el resultado a veces se puede esclarecer mucho tiempo después. Pero inmediatamente lo que necesitas es echar fuera una emoción”.­­¿Qué pasa con quienes consideran no entender el arte?

“Que a veces se acercan con prejuicio; creen que al entrar en contacto con la obra de arte van a sentir un placer y se imaginan sensaciones que no existen. El contacto con la obra de arte es sensorial. La pintura realista, por ejemplo, es una ilusión óptica. Es un detalle intelectual que tiene la pintura, que se hace una serie de asociaciones mentales a través del color y las líneas para crear volumen”.Durante la primera presentación del libro editado por los consejos Nacional y Estatal para las Culturas y las Artes (Conaculta y Coneculta), fue elogiado por Óscar Bonifaz Caballero y Julio Pimentel Tort. “Cuando arte y libro se fusionan acentúan su propósito de convencimiento que validan la trascendencia de un artista completo”, consideró el docente de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).