Siempre hay una primera vez y Los Tigres del Norte, sin dejar el acordeón norteño, abrió sus brazos al mariachi para cantar para más de 9 mil personas en el Auditorio Nacional.
¿La razón? Interpretar “La ley del monte”, “Mujeres divinas” y “Hermoso cariño”, popularizadas por el cantante jalisciense Vicente Fernández, a quien los norteños le acaban de grabar un disco tributo. “Nunca lo habíamos hecho en un lugar como éste, es como si estuviéramos comenzando”, exclamó Jorge Hernández sobre el escenario del recinto.
La prueba fue superada y el público coreó también “Por tu maldito amor” y “De qué manera te olvido”, interpretadas en su momento por “Chente”. Desde sus primero minutos, con sus instrumentos clásicos, los hermanos Hernández dieron un zarpazo llamado “La camioneta gris”, luego demostraron su elasticidad sobre el escenario con “Contrabando y traición”, para, finalmente, lanzar la mordida con “La Reina del Sur”.
“¡Gracias por estar!”, exclamó Jorge, el líder de la banda. Abajo, el público que los ha apoyado por más de cuatro décadas respondió. Un chico de cabello rosa, sentado en las primeras filas, bailó con “La manzanita”; y algunos niños, con “No pude enamorarme más”, aprovecharon para acercarse al escenario y tomarse la foto mientras Jorge permanecía quieto para ello, sin dejar de cantar.
También hubo parejas que se levantaron de su butaca para bailar “Contrabando y traición”, y decenas de personas que encendieron su celular para seguir “Golpes en el corazón”.
La agrupación no ha descuidado el tema de las próximas elecciones en EU. Luego de tres horas, Los Tigres del Norte se despidieron, en un programa que incluyó “La camioneta gris”, “La sangre prisionero”, “Un día a la vez” y “Pedro y Pablo”.











