A sus 44 años de edad, Robbie Williams ha dejado de ser ese rockstar amante de las fiestas y las mujeres hermosas. Ahora, convertido en padre de tres hijos y esposo desde hace ocho años, sigue con la misma energía y dinamismo en el escenario, solo que ahora parecería que sus prioridades son otras.
Tras ser uno de los espectáculos más esperados de la primera jornada del Festival Corona, Williams salió en punto de las 23:00 horas al escenario principal en el que invitó a subir a su padre para rendirle un homenaje cantándole ante los miles de mexicanos que se reunieron el tema “Better man”, momento emotivo de la velada que hizo llorar al británico.
“Hola, México. Les quiero presentar a mi padre. Es el mejor hombre del mundo”, expresó Robbie mientras agradecía y abrazaba a su padre.
Para el show, Williams optó por una bata, simulando ser un boxeador, alguien que se preparaba para una lucha, una que en esta ocasión era ganarse al público mexicano.
Cuando ya habían pasado algunos minutos del espectáculo y ante la euforia de los presentes, el músico bajó del escenario, se acercó a sus fans, y ante la sorpresa de todos, besó a una admiradora.
Mientras la media noche caía sobre el Autódromo Hermanos Rodríguez, Robbie hacía que sus temas calentaran la fría noche, como con “Something stupid”, donde invitó a una chica del público a subir al escenario para cantarle al odio y finalmente darle un beso en la boca.
Williams tampoco dejó de lado grandes éxitos en su carrera como “Angels”, “Rock DJ”? y “Feel” y antes de decir adiós, el artista se puso una playera de la selección mexicana y cantó “My way”, de Frank Sinatra.











