El rock está muerto. Es la década de los 70 y el género ya está sentenciado. Una década más tarde, la música en español explota en Iberoamérica y en el nuevo milenio da batalla con músicos experimentados.
Pero sus exponentes deciden que es tiempo de parar en conjunto y sostener la bandera de Rock en tu Idioma de manera individual. Figuras clave del rock mexicano como Héctor Quijada y Rosa Adame de La Lupita, Ugo Rodríguez de Azul Violeta, Humberto Calderón y Sergio Santacruz de Neón, Arturo Ybarra de Rostros Ocultos, Cecilia Toussaint, Piro Pendás de Ritmo Peligroso, Leoncio “Bon” Lara de Bon y los Enemigos del Silencio, así como María Barracuda y Jorge “Chiquis” Amaro de Jotdog, con Sabo Romo de Caifanes saben que esta década juntos representa una época que no tiene igual.
Diez años después
“Lo que vivimos juntos no se puede replicar”, afirma un irreverente Sabo Romo. “Aquí más que pensar en cuál va a ser el destino de lo que venga, estamos conscientes de que han sido diez años de hermandad, de lealtad, de aprendizaje, de buenos ratos, de sabiduría, de ratos increíbles, de ratos que no le deseamos a nadie, de correr riesgos, de acertar y de que te lleve la chingada y así nos vamos a mantener”.
Sin embargo, reconocen que la música que sus grupos han creado y que marcó a una generación, ha dado satisfacciones no solo a sus integrantes y a sus fans. Para Humberto Calderón, de la banda capitalina Neón, definir Rock en tu Idioma es como definir rock en español, que tiene canciones como “Mátenme porque me muero”, “Beber de tu sangre”, “Kumbala”, “Corazón de neón”, entre muchas otras. “Es tan amplio y a veces se quiere ligar a un sello discográfico y creo que eso no es así, es algo que ni siquiera es nuestro, es de todos”, señala.
A los músicos no les extrañaría que la compañía dueña del concepto lo reviva después con otras nuevas bandas. “Primero es entender por qué existe una frase como ‘rock en tu idioma’, el contexto es tan diferente ahora como era hace 40 años; en ese tiempo pensar en cantar una canción de rock en español era un sacrilegio, era impensable, fue un momento coyuntural bien importante que fue cambiando estaba cambiando el mundo latino”, agrega Humberto Calderón.











