Rosemberg Solórzano a través de las letras

Rosemberg Solórzano López leyendo sus creaciones. Cortesía
Rosemberg Solórzano López leyendo sus creaciones. Cortesía

A través de las letras, Rosemberg Solórzano López encuentra una ruta para hablar de lo que siente, piensa y reflexiona. Sus escritos los ha plasmados en cuadros de 16 x 20, en los que, además de sus poemas, muestra algunas fotografías que ha capturado.

Entre los temas más recurrentes que aborda en sus creaciones se encuentran el medio ambiente, el amor filial y su cariño por los pueblos.

Un claro ejemplo es el poema “Y te llamé mamá”, donde dice: “Imposible recordar el tiempo lejano de mi infancia, tiempo aquel aferrado al borde de tus faldas, tropezando en mis primeros pasos. Te llamé mamá, buscando protegerme entre tus brazos”.

En entrevista con Rosemberg, explica que él crea buscando la reflexión de las personas sobre el cuidado de los pocos recursos naturales que aún quedan en el planeta Tierra, pues le preocupan problemáticas como la tala inmoderada, los incendios y la deforestación de la Selva Lacandona.

“No culpo a soles calcinares, de grietas que surcan la tierra, culpo al hombre y su avaricia, hoy la selva clama justicia… Mercaderes de la selva, corrupción terca y falaz, con hachas y motosierras, cada día quieren talar más”, expresa.

Otro de los temas que le sirven de inspiración son los pueblos, especialmente el de Tumbalá, Chiapas —de donde es originario—, al que le dedicó el poema “K’ u’ k-Witz” o “Cerro de los quetzales”.

El autor menciona que ya tiene varios años escribiendo y que, de hecho, en una ocasión tuvo la oportunidad de exponer su trabajo en el centro cultural Jaime Sabines. Dicha exhibición fue en el 2005, cuando solicitó un espacio a la dirección del centro cultural y se lo autorizaron.

Añade que escribir es una de las cosas que más le gusta hacer, y aunque actualmente no practica mucho este oficio, de vez en cuando toma la pluma y plasma sus pensamientos.