Luego de sufrir una baja en la hemoglobina, que es la parte del glóbulo rojo encargada de transportar oxígeno a todas las células en el cuerpo, la salud de la actriz Rosita Quintana se reporta estable.
Desde hace casi un mes la estrella de la Época de Oro del cine mexicano, quien protagonizó filmes como Mi querido capitán, El charro y la dama y Soy charro de levita, fue internada en un hospital de la Ciudad de México. Su ingreso inicial fue por una infección en la garganta que complicó un pequeño tumor que se presentó en la tiroides, el cual no fue necesario operar.
“De la infección ya está bien, le han estado dando su antibiótico, del tumor ya le hicieron estudios y no hubo necesidad de intervenirla, está bien dentro de lo que cabe”, indicó una persona allegada a la actriz de 96 años. “Obviamente su cuerpo no responde como alguien de 30 años. Sí está delicada, pero estable”.
Aún se desconoce la fecha en que será dada de alta la nacida en Argentina nacida el 26 de julio de 1925. Esta tarde se dio a conocer que se necesitan donadores de sangre para Quintana. Su familia, por diversos motivos, no ha podido donarla, así que se abrió la convocatoria para toda persona que desee acudir al Star Médica de la Roma.
Quintana recibió en 2016 el Ariel de Oro a la trayectoria de parte de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas. Ese día llegó al Palacio de Bellas Artes en silla de ruedas, portando un vestido negro y sonriendo mientras agradecía el galardón con los brazos. “A México le debo lo que soy”, dijo a través de un mensaje leído por Héctor Bonilla, responsable de entregarle la estatuilla, que apenas fue tocada por ella.
Sus últimas apariciones sobre un escenario fueron en la cinta Club Eutanasia y la telenovela Peregrina, ambas producciones de 2005.











