Rostros de la perversión

"Verónica Huesca * CP. La prostitución vestida de mujer y la perversión que este oficio conlleva entre aquellas personas que se interrelacionan bajo la sutil línea de la pornografía es lo que plantea el artista plástico Ángel Guadalupe Flores Ramírez con su serie de piezas que forman parte de la colección titulada ""Los dos lados de la perversión"" que se presenta en ""El Taller. Arte y Galería"" de la capital chiapaneca.

""Los dos lados de la perversión"" es sentir que se puede tocar con el simple hecho de mover los ojos en dirección del sujeto o del objeto que atrae al espectador.

""Trato la temática sobre la prostitución desde un perfil un tanto psicológico de lo que significa ese bajo mundo de los burdeles y ese lenguaje que se maneja en él. Eso es lo que trato de reflejar en la obra"", explica el joven pintor de 21 anos, originario de Comitán.

Son imágenes que se observan con el murmullo de la soledad vestida de mujer, de noche, por calles a media luz, en donde la perversión se disfraza anónimamente para quitar ese cúmulo de represiones que se transforman en fantasías.

La serie está conformada por 23 piezas creadas con técnica mixta al hacer uso de acuarelas, temple y tinta china.

Tal como senala otro artista plástico y crítico de las obras de Flores Ramírez, Marco Antonio Rangel: ""La perversión en esta colección se mueve en dos lados. Por una parte, se reprime y se contiene; por la otra, se deja ver una ansiedad de aflorar los deseos.

Los dos lados de perversión apuntalan lo intangible de las cosas materiales y el deseo de las fantasías, y deja tras de sí el hecho mismo de lo cotidiano, la experiencia"".

""La prostitución es parte de mi realidad, que también concierne a la sociedad, esa problemática de la prostituta, los problemas que enfrenta y el rechazo social, por ello la retrato tal cual es, con su sencillez y erotismo, acompanada de ese dolor y soledad que implica este oficio"", agrega el autor.

Ángel Flores invita al espectador a un mundo trastocado por la realidad, asimilándola a través de lo grotesco. Muestra una mirada de lo que es la vida cotidiana, una vida que toca la moral de la sociedad y, aunque lejana, todos resultan afectados y beneficiados directa e indirectamente por ella.

""El Taller. Arte y Galería"" se encuentra en el Boulevard Belisario Domínguez número 3645.

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