Rostros| retratos| colección privada

"MdeR. * CP. Una selección de obras privadas, concebidas a lo largo de 35 anos, es lo que presentó Reynaldo Velázquez Zebadúa en su colección pictórica ""Rostros, retratos"", inaugurada el pasado jueves en la galería del Centro Cultural ""Jaime Sabines"".

Reynaldo Velázquez pone a la vista del público los retratos que hizo desde antes de estudiar en la Escuela Nacional de Artes Plásticas -a la que ingresó en 1967- hasta el último que ha trabajado.

En la inauguración asistió un gran número de jóvenes, adultos, y algunas personas de la tercera edad, quienes observaban los cuadros y sonreían satisfechos, como si se miraran al espejo.

Estas reacciones ante las pinturas se deben a que muchos de los asistentes fueron modelos del artista. ""Ésta soy yo"", dijeron algunas ancianas.

Dentro de la colección privada del autor encontramos efigies de personalidades conocidas, con títulos muy sencillos, sin más adorno que el nombre, como ""Retrato de Violeta"" (Violeta Pinto Burguete), ""Retrato de Javier"" (Javier Orozco Palavicini), o ""Retrato de Becky"" (Becky Álvarez del Toro).



Técnica para crear

El retrato, como verdaderamente se conoce, ha sido desplazado por la fotografía, y por ello el contacto entre modelo y artífice está desapareciendo.

""Algunos, para retratar, trabajan con una fotografía; seleccionan la que se ve mejor y así la retratan. Pero a mí no me gusta; me gusta retratar directamente con el modelo, enfrentarme con ellos"", expresó Reynaldo.

Pero, za qué se enfrenta el pintor al retratar a una persona?

""A la personalidad; el retrato es el resultado de ese enfrentamiento, es mi personalidad con la personalidad del que estoy retratando. Si sucede, sale el retrato; debe haber una química"", explicó el ganador del Premio Chiapas de Artes Plásticas, otorgado por el Gobierno de Chiapas, en 1991.

María Elena Grajales, en el texto que presenta esta exposición, explica con acierto el trabajo del creador en este enfrentamiento: ""El artista se obliga a ser polifacético; algo de historiador y sociólogo, mucho de psicólogo y confesor"".

La técnica para retratar no es sólo ver los colores o preparar la tela, también se debe ""platicar con el modelo para que esté expresivo"", comenta Velázquez. ""A mí me produce mucha tensión el retrato, porque no sé si va a salir"", anade.

La mayoría de las obras son al óleo, pero también se aprecian algunas técnicas de grabado en madera y dibujo a lápiz, las cuales utilizó para realizar sus primeros trabajos artísticos, como cuando a los 19 anos retrató a su padre, quien fue su primer modelo. ""Ése no lo pude traer, se quedó en otra galería"", acotó.

No obstante, en esta muestra se encuentra el ""Retrato de la madre del artista"", hecho en 1966, y tiene escrita una dedicatoria: ""Como una vigía milenaria, pondera al mundo desde su mandorla celestial"".

De igual forma, en la exposición se puede apreciar al mismo Reynaldo Velázquez, retratado por la pintora Violeta Pinto Burguete, así como por Jesús Ibarra Coutino.

Velázquez, que también es escultor, agregó que no sólo ante el lienzo hay confrontación; aunque en la escultura el trabajo es físico e insistente, y en la pintura es un trabajo intelectual: ""Tienes que acudir a la técnica, a la preparación de la tela, al manejo de los colores..."". Y, como ya se mencionó, ""platicar con el modelo"".

Al corte del listón inaugural asistieron Marvin Lorena Arriaga Córdova, en representación de Alfredo Palacios Espinosa, director del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes (Coneculta) Chiapas; Roberto Ramos Maza, director de Difusión Cultural del Ayuntamiento tuxtleco, y José Luis Ruiz Abreu, de la Universidad Intercultural de Chiapas (Unich).

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