Los alumnos del taller de canto de la soprano Rouse Maza realizan una gira por varios espacios autegestivos de la capital. La idea es que estos estudiantes vayan perdiendo el miedo de estar en un escenario y se fogueen poco a poco en un ámbito más profesional.
En esta ocasión el escenario donde se presentaron fue la Casa Museo que dirige Édgar Sol, donde un público muy selecto pudo disfrutar las interpretaciones de los alumnos, que son de diferentes edades, demostrando así que para aprender a cantar nunca es tarde.
Ante la intensa lluvia que azotó la ciudad y que desnudó la pobre e ineficiente infraestructura pluvial de las calles, los alumnos, muy puntuales, comenzaron a cantar. Algunos presentaron temas en inglés y otros en español, explorando diversos géneros, desde la ópera y el musical hasta la música popular.
Al final la maestra Rouse Maza dedicó unas palabras a sus queridos pupilos y expresó que es difícil presentar el trabajo a los padres, porque siempre estamos esperando la aprobación o desaprobación, lo que genera cierto nerviosismo.
“Esta noche, yo me siento sumamente agradecida con ustedes, alumnos míos, porque sé que estoy trabajando bien, pues ustedes son el resultado hermoso de mi trabajo. Sé que no estamos completos ni terminados, pero vamos por buen camino, estoy formando a gente que es capaz de expresar y de desnudar el alma, y es sumamente gratificante”, fueron las palabras de Rouse.
Tras bambalinas, la maestra dijo a los medios que la idea de hacer esta gira por los espacios independientes se debe a que a todos los alumnos les gusta el musical, que es el género con el cual empezaron, y que después irán con la música vernácula, la cual también les interesa.
Acerca del crecimiento que han tenido los alumnos con estos ensayos públicos, Rouse dijo que siempre, después de cada presentación, tienen una retroalimentación. “Cada vez es diferente y vamos cambiando las cosas, pero lo importante de esto es que van perdiendo sus miedos”, dijo la soprano.












