Sabiduría y magia del Cumbujuyú origina una leyenda

"Verónica Huesca * CP. Hace muchos anos, a finales del siglo XV, una mujer aristócrata llamada María de Angulo llegó a tierras chiapanecas, luego de escuchar la voz del pueblo sobre la existencia de unas aguas termales curativas para su hijo, quien padecía parálisis.

Se trata del Cumbujuyú, que en lengua chiapaneca significa ""Bano de jabalí"".

Este lugar se encuentra en la colonia Narciso Mendoza, en el municipio de Chiapa de Corzo, sobre la carretera que va a La Concordia.

El Cumbujuyú es un ojo de agua muy pequeno de 12 metros cuadrados, donde brota el líquido vital. Hay una construcción muy antigua; personas nativas de Narciso Mendoza senalan que data de la época de la colonia y cuentan que Angulo la mandó a construir después que estas aguas lograron curar a su hijo.

Hay una represa con cuatro vertederos donde se distribuye el agua, y del otro lado del contenedor se puede recolectar barro para el dolor de las articulaciones.

Es tal la creencia y fe, que aún en nuestros días continúan llegando las personas para banar al afectado por algún malestar, a fin de que sane, ya sea de problemas reumáticos, parálisis y demás padecimientos.

Se dice que el bano en las aguas tibias del Cumbujuyú debe realizarse por la manana, justo cuando el sol la haya calentado lo suficiente, para que sea más efectivo.

El Cumbujuyú es la prueba fehaciente de que algo hay de realidad en la leyenda de María de Angulo; la esencia de la fiesta de Chiapa está basada en la vox populi.

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