"Ma. Antonieta Valera de la Torre * CP. Hubo un tiempo en que nos deseábamos ""salud y dinero"". En 2009, el dinero se ha ido por culpa de los vecinos del norte y la salud se está yendo por culpa de los mexicanos. Ya el ano lo empez*bamos mal, con recesión económica, la violencia desbordada, sólo faltaba que nos orinara un perro, y... ?sácatelas!, que llega el virus porcino.
No contentos con todo esto, mientras los ciudadanos estamos bajo toda prohibición de muestras de amor y acercamiento, los diputados federales estaban reunidos y con acceso a restaurante zQué han hecho que era más prioritario qué cumplir la emergencia sanitaria? Es fácil de adivinar: están autorizando modificaciones, como la realizada al Artículo 17 Constitucional que nos deja a los consumidores a merced de los empresarios abusivos. Pueden seguir contaminando con sus desechos tóxicos o cobrándonos comisiones excesivas, mientras los ciudadanos organizados no podemos hacer nada. Sólo podrán hacerlo tres organismos federales: la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef), la misma que justifica a los banqueros que gocen de las comisiones e intereses que nos cobran; la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), que sólo ha resuelto dos casos, y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Si ya de por sí estamos indefensos los consumidores, pues ahora tendrán las grandes empresas, los grandes monopolios la posibilidad de seguirnos esquilmando sin tener quien nos defienda.
Todo inició desde el 7 de febrero del 2008, cuando el senador priísta Jesús Murillo Karam y el diputado perredista Juan Guerra Ochoa presentaron una iniciativa de reforma constitucional que permitiría a los organismos civiles realizar acciones colectivas que permitan a una persona u organización entablar una acción jurídica que, en caso de ser ganada, beneficie a todo un colectivo. Se opusieron a la iniciativa la Coparmex y el Consejo Coordinador Empresarial. Obtuvieron el respaldo del gobierno federal y del Partido Acción Nacional. Lo que sucedió en la Cámara de Diputados el 23 de abril es una repetición de diciembre del 2005, cuando en siete minutos los legisladores aprobaron por unanimidad la Ley Televisa.
Un ejemplo de la importancia de las acciones colectivas es cuando a usted le llega un cargo abusivo de Telcel. Si usted quiere defenderse y decide ir a juicio logrando ganar, sólo le servirá a usted; es decir, sólo le regresarán su dinero a usted, cuándo ya en países como el Salvador, Argentina, Colombia y otros se han abierto a la posibilidad de lo que se llama acciones colectivas, por la cual, un organismo de consumidores o una persona puede presentar una demanda y, al demostrar que afecta a una colectividad, se aplica a todos. Esto evita que millones de consumidores presenten una queja por los mismos motivos.
De aprobarse esa iniciativa en el senado, será aún más difícil conseguir que los ciudadanos puedan hacer uso de una auténtica herramienta de defensa colectiva de sus derechos.
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