Desde el lanzamiento de su último disco, Sam Smith ha sido objeto de duras críticas y señalamientos y es que, aunque sus canciones se han convertido en un rotundo éxito, muchos de sus seguidores no están de acuerdo con el cambio en su imagen.
El británico, quien se ha declarado abiertamente no binario, se ha transformado por completo, ahora no solo luce un estilo mucho más femenino; sino que ha dejado atrás las presiones sobre su cuerpo y a pesar de que es un portavoz del amor propio y la aceptación.
Sin embargo, sus extravagantes looks, así como sus polémicos shows, le han valido estar en medio del escándalo en varias ocasiones. El video de su canción “I’m not here to make friends” causó gran controversia, pues apareció usando corsés, tacones y medias, además de que muchos aseguraron que el contenido hacía alusión a temas sexuales.
Ahora, Smith vuelve a estar en el ojo del huracán, esto luego de que usuarios de redes sociales se quejaran de su última presentación, el cual, señalaron, tiene contenido explícito que no es apto para todos el público.
En algunas plataformas digitales se filtraron videos del show que ofreció en Sheffield, Inglaterra, en los que se puede ver al cantante en lencería y con el torso completamente desnudo mientras baila para los asistentes. En otras grabaciones aparece con un tridente en la mano, lo que dividió las opiniones.
Para muchos, tanto la actitud, como los vestuarios de Sam ya han rebasado los límites y le piden parar, pues no está siendo buen ejemplo para sus fans más jóvenes; además de que el concierto estaba anunciado para todas las audiencias, incluidos los menores de edad.
Pero no todos los mensajes fueron en contra del artistas, también hubo quienes lo defendieron y aseguraron que los que lo critican solo demuestran la homofobia y la gordofobia que existe en la sociedad, pues varios artistas como Maneskin también suelen subir al escenario con poca ropa o atuendos sumamente exagerados.
Esta no es la primera vez que el británico es atacado a raíz de una de sus presentaciones, pues en la última entrega del Grammy fue acusado de haber hecho un ritual satánico en pleno escenario.











