Las obras de arte de Santiago Yahuarcani (Pucaurquillo, Perú, 1960) forman parte de las colecciones de recintos como el MoMA y el Museo Guggenheim, pero es en México donde se hace la primera revisión de su obra, de la mano del Museo Universitario del Chopo.
Elaboradas en su mayoría con tintes naturales —hechos de cúrcuma, hojas o lianas— y plasmadas sobre llanchama, una fibra obtenida de un árbol llamado ojé, las pinturas del artista y líder indígena son ventanas que ayudan a expandir la perspectiva del mundo.
Temáticas
En sus obras, Yahuarcani aborda temas como la protesta, la memoria, la contaminación, la colonización y la espiritualidad. Se tratan de 40 piezas, creadas entre 2004 y 2025.
La comunidad y la familia son importantes para Yahuarcani, nieto de Gregorio López miembro del clan Áimeni (Garza Blanca) y sobreviviente del genocidio del Putumayo entre 1879 y 1912, debido a la extracción de caucho en la Amazonia, hubo más de 30 mil personas entre muertas y esclavizadas. Es por eso que a lo largo de la exhibición también hay esculturas y máscaras de su esposa Nereyda López y pinturas de su hijo Rember Yahuarcani.
Una de las obras hace referencia a la herencia del quehacer artístico entre generaciones. Se titula Jidera Comilla/ El origen de la pintura, que muestra a Fidoma, un chico desobediente quien era obligado por su padre a trabajar, lo que le hacía ver el mundo sin color, uno que encontró cada que andaba por la Amazonia. Esa era una historia que fascinaba a Yahuarcani de niño y que influenció su desarrollo como artista.
Al respecto de la obra, Yahuarcani explicó en un recorrido de prensa que él enseñó a su hijo a crear pigmentos y a extraer la llanchama, algo que aprendió de su abuelo, pero solo de vista. “Me llevaba de compañía, pero no lo ayudaba. Él se dedicaba al proceso y yo a mirar. Han pasado muchísimos años y cuando me llegó la oportunidad para sacar llanchama, me acordaba como un sueño lo que hacía mi abuelo. Primero no me salía bien, pero poco a poco lo he ido perfeccionando y ahora sí ya puedo hacerlo muy bien. Entonces pasé ese conocimiento de generación en generación, ahora le estoy enseñando a mis nietos, a mi yerno, mis hijas… todos en la familia ya sabemos cómo se procesa llanchama”, contó el artista.
En la muestra también hay obras destacadas, como Shimimbro, la pieza que presentó en la Bienal de Venecia de 2024; El origen de la fuerza, una de sus creaciones más recientes, y pinturas como Grito de 2020 y Malestar de los abuelos por la fibra óptica en la Amazonia, que retratan la crisis climática en la selva.
La exposición, que fue curada por Miguel A. López, se inaugura este sábado 24 de octubre con una charla con Santiago Yahuarcani a las 12:00 horas.












