"Agencias * CP. Recibe el escritor José Saramago un homenaje donde llama a ""la gente buena, amante de la belleza y de lo honesto, a unir fuerzas contra la barbarie del mundo, para dignificar al ser humano"".
""Sólo así el mundo quizá pudiera tener futuro"", dijo Saramago, durante el cálido homenaje que recibió en Madrid, tras haber cumplido 85 anos. Emocionado y sin apenas voz, y visiblemente afectado por la gripe que padece desde hace unos días, ante los numerosos amigos y personalidades, entre ellos el ministro de Cultura espanol, César Antonio Molina, y la concejala de las Artes del Ayuntamiento de Madrid, Alicia Moreno, quienes acudieron esa noche al Centro Cultural Conde Duque.
""Saramago es uno de los más grandes escritores del siglo XX"", dijo el ministro minutos antes de que comenzara el espectáculo con el que se festejaba la trayectoria literaria y el compromiso vital de uno de los intelectuales más lúcidos de nuestra época.
Molina recordó que los espanoles han tenido ""la suerte de haber convivido con uno de los maestros de la literatura, que a veces es una persona tan cercana y tan ajena a cualquier vanagloria, que lo vemos como un familiar, un amigo"".
""Pero es un gran escritor y una gran persona, y yo me honro de haberlo conocido hace casi veinticinco anos y de haber compartido con él momentos importantes, ideas y proyectos"", afirmó el ministro.
La música, tan presente en la obra del Premio Nobel portugués, y la literatura se fundieron a la perfección en el espectáculo de esa noche, en el que el actor Juan Echanove leyó fragmentos de la novela ""Memorial del convento"", publicada hace veinticinco anos y la primera con la que el autor obtuvo el reconocimiento internacional.
La poderosa voz de Echanove estuvo acompanada por la intérprete de clave Elina Mustonen, la soprano Sirkka Lampimäki y la joven bailarina Lili Dahlberg, quienes interpretaron una partitura del compositor italiano Domenico Scarlatti, convertido en personaje de la novela por obra y gracia de la imaginación de Saramago.
Esa noche, aunque no estaba previsto que el escritor hablara, ante los aplausos del público tomó la palabra para agradecer el homenaje y alegrarse de que ""el arte y la cultura"" se unieran en un acto como éste.
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