París, Francia * Agencias. En medio de gran glamour, Mónaco despidió el viernes en un funeral marcado por la ausencia de ciudadanos, a su regente más longevo, Rainiero III, que modernizó e hizo famoso al principado en todo el mundo durante su mandato de 55 anos.
Los funerales por el monarca contó con la presencia destacada de representantes de la realeza, así como de ocho jefes de Estado en ejercicio y de numerosos famosos, como el modisto Karl Lagerfeld.
Entre ellos destacó la presencia de los Reyes de Suecia y de Bélgica así como del Rey Juan Carlos de Espana y la ex emperatriz de Irán, Farah Palahvi.
Además el presidente francés Jacques Chirac, representantes del Vaticano y de las casas reales de Marruecos y Japón.
A las 11: 30 horas el féretro de Rainiero fue conducido por un cortejo de carabineros monegascos hacia la catedral en donde se celebró una misa por su alma.
Los tres hijos de la Princesa Carolina encendieron en la catedral los cirios que rodeaban el ataúd de su abuelo. El féretro iba cubierto con dos banderas, la oficial monegasca, y otra de la Casa Grimaldi, que recordaba la conquista de Mónaco, en 1297.
La familia real monegasca se mostró entera, pero no pudo evitar las lágrimas en algunos momentos de la misa.
Estefanía y Carolina portaban velos negros. El príncipe Ernesto-Augusto de Hannover, esposo de Carolina de Mónaco, fue el único ausente de la familia al encontrarse en un hospital del Principado.
Ya por la tarde, en una ceremonia privada, a la que sólo asistieron los Grimaldi fue inhumado el regente, para ser colocado al lado de la tumba de la princesa Grace de Mónaco.











