El éxito de Bienvenido, conde Drácula, obra que cumple 35 años, se pudo comprobar en las funciones del viernes en el Teatro de la Ciudad Emilio Rabasa, con un lleno total. La puesta en escena, bajo la dirección de Aarón Vite Grajales, deleitó al público tuxtleco y sirvió para homenajear a la maestra Dolores Montoya Galguera.
Con la participación de más de 20 actores, la historia se centra en la llegada del conde Drácula a Chiapas, donde se encuentra con espantos locales como el Sombrerón, el Coco y demás personajes de las leyendas chiapanecas.
La estadía del aristócrata rumano está llena de momentos chuscos, debido a su confusión frente a los modismos que emplean sus anfitriones para expresarse. De acuerdo con el director del montaje, Aarón Vite Grajales, el guión que se representó en esta ocasión es una adaptación de los iberos anteriores, pues rescataron varios aspectos de las primeras versiones.
“La idea que le venía proponiendo a la maestra Lola era la de rescatar lo que anteriormente se hacía, ya que hay muchas escenas que se quitaron. Incluso, cuando la obra se estrenó tenía tres actos, y ahora solamente se quedó en dos. La intención de la maestra era compactar lo más que se pudiera su obra. Su personaje de la Tisigua, por ejemplo, aparecía en los tres actos, pero ella se fue quitando para que solo tuviera una entrada y una salida”, detalló.
De esta forma, refiere, para su formato actual retomaron algunos elementos de los primeros diez años de la puesta en escena, y otros de las versiones más recientes.












