A cinco meses de que fue aprobada la Secretaría de Cultura no ha ocurrido ningún cambio en la institución, debido a la falta de reglamento. La dependencia, anunciada por el presidente Enrique Peña Nieto y aprobada en diciembre de 2015, sigue operando igual que lo hizo su antecesor, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta). Con sus mismos alcances y atribuciones e incluso, su titular, Rafael Tovar y de Teresa, sigue sin cobrar como secretario.
“La complicación que hoy tenemos es que dentro de la organización sigue habiendo la misma estructura, porque al no tener un nuevo reglamento no se han podido ni hacer nuevos nombramientos, esto complica su operación. Está operando la Secretaría de Cultura con un nuevo nombre, pero con la misma atribución y los mismos alcances. El secretario tiene las mismas condiciones que cuando estaba Conaculta, lo único que cambió fue el nombre por el momento”, aseguró Santiago Taboada, presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados.
Al finalizar la instalación del Consejo Técnico Consultivo para la creación de la Ley General de Cultura, Tovar y de Teresa volvió a restar importancia al aplazamiento de la creación del reglamento y negó que por parte de su administración exista retraso: “No, no ha habido (retraso). Honestamente creo que tenemos muy claro qué hay que hacer con la secretaría, está empezando a operar bajo esos criterios; el reglamento obviamente ayuda, pero tampoco es el tema sustantivo para que la institución esté operando cotidianamente”.
El funcionario federal argumentó que, en sustancia, la manera como funcionará la dependencia ya está definida y que sólo faltan “detalles muy concretos” para dejar listo el estatuto. Tovar no descartó que podría haber cambios en su equipo de trabajo: “probablemente haya cambios” y en marzo pasado, cuando reapareció en la inauguración de una exposición dedicada a Nikola Tesla, afirmó que serían creadas dos subsecretarías en la dependencia.












