Con una mesa redonda que permitió a todos exponer sus distintos puntos de vista acerca de por qué la obra de Rosario Castellanos no es tan difundida como la de otros escritores del estado de Chiapas, presentaron varias hipótesis, que incluyen el machismo que aún impera en la sociedad; el que no tenga parientes o familiares que estén en la política, y también la falta de promoción de la lectura de la obra de Rosario Castellanos en la educación.
La lectura en torno a la figura de esta escritora se transformó de pronto en una mesa redonda en la cual se expusieron otros temas aparte del ya mencionado, como por ejemplo el montaje de obras de teatro para difundir su literatura o los festejos de cara a los 100 años de la escritora que ocurrirán dentro de 9 años.
Todo sucedió después de que se diera la palabra a todo el público. Fue en ese momento cuando varias personas hablaron de lo que fue la escritora que pasó gran parte de su vida en Comitán; de su relación con su esposo y hasta del misterio en torno a su muerte, pues no es tan común escuchar que alguien murió electrocutado por una lámpara.
De este modo se escucharon varias voces, con ideas para seguir conmemorando a Rosario Castellanos, una de las cuales es que se haga un festival. Otra propuesta es que se organicen presentaciones de obras de teatro y mesas de lectura por parte de los maestros para dar a conocer más a la escritora.
La mesa abrió con la participación del promotor cultural Édgar Sol, quien habló acerca de toda la obra de la homenajeada, desde su vida en la niñez, sus sufrimientos y todo lo que le provocaba ser mujer; el rechazo de su propia madre, pasando por su relación fallida con Ricardo Guerra.
La segunda invitada fue Lorena Esteban, integrante de la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, quien leyó poemas de la autoría de la homenajeada como “Mujer que sabe latín”, “Mirando a la Gioconda”, “Pasaporte” y “En el filo del gozo”. Posteriormente fue el turno de Aarón Vite, también de la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, y fue quien planteó la interrogante de por qué no es tan promovido el trabajo de Castellanos.
La última en hablar fue la poeta Mariel Armendaris, quien dio lectura a los poemas “Desamor”, “Falsa elegida”, “Lo cotidiano”, y además dijo ser una admiradores de toda la obra de Rosario Castellanos.
La escritora fue festejada durante toda la semana en diversos puntos de la capital chiapaneca, e incluso Google la homenajeó con un doodle.












