Sembrando Letras vuelve a retoñar

Se busca llegar al público de las colonias más descentralizadas de Tuxtla. Cortesía
Se busca llegar al público de las colonias más descentralizadas de Tuxtla. Cortesía

La compañía Viajeros en el Arte volvió a lanzar la campaña Sembrando Letras, que cosiste en recaudar libros dirigidos al público infantil y juvenil para que sean donados en zonas descentralizadas de la capital.

La creadora de esta campaña, Patricia Fonseca, sostuvo en entrevista que la función principal es generar que el público infantil se familiarice con los libros y que no tenga que comprarlos y mucho menos recorrer varios kilómetros para llegar hasta un centro cultural.

¿En qué consiste la campaña Sembrando Letras?

Consiste en solicitar a la sociedad que nos donen libros de género infantil y juvenil para otorgarlos en zonas marginadas. Esta iniciativa nació debido a que una de las quejas frecuentes de estos niños es que en casa no tienen libros. 

De este proyecto que mencionas, ¿cuáles son los objetivos a corto, mediano y largo plazo?

A corto plazo es satisfacer esa necesidad de que los niños tengan cuentos y que se los intercambien entre ellos. A mediano plazo es lograr formar un público lector, donde es raro que se dé en medios donde prevalece la miseria, las necesidades más elementales y que entorpecen de alguna manera que los adultos se interesen en adquirir libros o leer. A largo plazo es que tengamos una sociedad más informada, educada. Creo que el niño que lee tendrá más herramientas, iniciativa, creatividad para mejorar ya de adulto su situación de vida.

Lo creo así porque en los talleres que llevamos con Viajeros en el Arte, aunque es poco tiempo el que permanecemos en cada comunidad, nos permite visualizar cómo de a poco se da un cambio en la actitud de los niños. Niños que sufren violencia, carencias de todo tipo y que llegan al taller callados, tímidos, con vergüenza, al finalizar son niños sonrientes, que te cuentan cosas que muchas veces callan, y eso es lo que queremos, que a través del libro los niños aprendan valores, aprendan a ser héroes de su propia historia, que sepan defenderse. 

¿Por qué los sectores más vulnerables?

Eso es una queja que tendré, espero que no sea para siempre y que cambie, y es que, si tú analizas, todos los centros culturales, de todas las ciudades y municipios, están en el centro, olvidándose de que un niño de una zona marginada, para poder ir a un centro cultural, por ejemplo, acá en Tuxtla, las distancias son muy largas. Alguien que quiera venir de la colonia Flor de Mayo al centro tiene que gastar pasaje. Aparte de eso, pagar el taller y, bueno, sabemos que esas son cuestiones que dificultan que un menor tenga acceso a este tipo de actividades, aunado a que hay niños que no asisten a la escuela.

Digamos que el trabajo mayor debe hacerse en ese sector y es ahí donde Viajeros en el Arte quiere ver a largo plazo lo que decimos y creemos, que el arte sana y que la lectura es mágica.

¿Quiénes integran el proyecto?

Damaris Disner, Nelly Gallardo, Beatriz Muñoz, Édgar Sol y Patricia Fonseca (fundadora). Quiero aprovechar el espacio para lanzar la invitación a alguien que quiera unirse al grupo e impartir el taller de guitarra. 

¿Ya hubo una primera actividad?

Sí, claro, la primera campaña se lanzó en 2012 y posteriormente se modificó el de llevar el taller de cuentacuentos, pero fue ahí donde observamos la carencia de libros y por ello se lanzó otra vez está campaña, y espero que se junten aproximadamente mil libros para llegar a mil niños. 

¿A dónde puede acudir el público para sumarse a este proyecto?

Tenemos dos centros de acopio: Galería de Arte Rodolfo Disner, ubicada en la 4ª Norte, entre 2ª y 3ª Poniente número 342, y Casa Museo en 2ª Oriente, esquina con 4ª Norte.  

¿Crees que las autoridades hacen de forma adecuada su trabajo en la formación de nuevos grupos de este tipo?

Más que hacerlo de manera adecuada, pienso que deberían reformarse. Es decir, cambiar la forma en que vienen operando. Por ejemplo, en lo personal me preocupa la educación y veo que hay tantos vacíos, tantos niños que no pueden asistir a una escuela por la falta de dinero para comprar útiles, uniformes etcétera. Es ahí donde pienso que la educación debe ir a donde más se necesita; ya no bastan las escuelas, hay que tomar en cuenta a aquellos niños que bolean zapatos, limpian panteones, cuidan estacionamientos, podan jardines, trabajan en el mercado.  Niños que por la situación precaria que viven en casa son obligados a trabajar. Yo propondría que la Secretaría de Educación creara un programa donde los maestros acudieran al lugar donde están estos niños y darles clases por una hora y que aprendan lo básico, que es leer y sumar. Con ello fomentas la educación, erradicas el analfabetismo y quizá en algunos años tengamos otro tipo de sociedad donde los gobiernos no manipulen a través de la necesidad y del chantaje.