Separación y escándalo en España

La infanta Cristina de Borbón es la hija de los reyes eméritos de España, Juan Carlos y Sofía. Su esposo es Iñaki Urdangarín, un atleta que compitió con la sección de balonmano de F.C de Barcelona y ganó seis copas de Europa. Fueron esposos desde 1997. Hoy en día están a punto del divorcio, después de que se difundieran fotos comprometedoras de Iñaki con otra mujer.

¿Cómo inició este romance? Se conocieron en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, cuando él jugaba balonmano en el equipo español. Fue Jesús Rollán, portero del equipo nacional, quien los presentó. Se enamoraron de inmediato. Aseguran que ella quedó impactada con Iñaki y él abandonó a su novia de toda la vida por ella. Cristina estaba sin pareja; tuvo relaciones nunca confirmadas con otros deportistas de aquella época.

Solo un año después del evento que los unió, contrajeron matrimonio, el 4 de octubre de 1997. La boda fue todo un evento en la ciudad, ya que se llenaron la calles para celebrar a los novios, que se dieron el sí en la Catedral de Barcelona.

La familia era perfecta

A los dos años de su matrimonio llegó su primer hijo, Juan Valentín, en 1999. Después vendrían Pablo Nicolás en el 200, Miguel en 2002, y por último, Irene en 2005. Todos vivían felizmente en el barrio de Pedralbes e iban a pasar los veranos a Mallorca y los inviernos a Baqueira. Los hijos estudiaban en el Liceo Francés.

Eran una familia del estereotipo de revista: todos altos, rubios y atractivos. Fueron una pareja que estuvo constantemente ante los reflectores, por sus viajes a Venecia, Sídney, Baleares, Grecia y Washington. Se mantenían muy juntos y enamorados.

El escándalo del caso Nóos

Mientras la infanta se encargaba de la Fundación La Caixa, Urdangarín se asoció con su amigo Diego Torres para fundar el Instituto Nóos, una organización sin fines de lucro dedicada a la organización de eventos deportivos que les dio a los socios varios millones de euros de manera irregular por parte de diversas administraciones públicas.

Tras una investigación, fueron acusados él y su socio de nueve delitos, por utilizar el Instituto Nóos para saquear fondos de instituciones públicas de Baleares, Valencia y Madrid. En 2013, la hermana del Rey fue procesada como presunta colaboradora de dos delitos contra la Hacienda Pública por defraudar al fisco. Fue absuelta después y tuvo que declarar contra su esposo en 2016. Fue la primera vez que un miembro la familia real se sentaba ante el magistrado.

Urdangarín fue condenado a cinco años y diez meses de prisión por malversación, prevaricación, fraude a la administración, dos delitos fiscales y tráfico de influencias.

Urdangarín tiene de vez en cuando permiso para salir del centro penitenciario de Brieva pata trabajar y hacer voluntariado. Se encontraba regularmente en estas salidas con su esposa. Desde que estalló el escándalo, ella vive en Ginebra con sus dos pequeños y los mayores fuera del hogar.