Polonia * Agencias. La mayor sequía del río Fístula (Varsovia) en décadas ha dejado al descubierto una carga de mampostería de mármol que era transportada en una barcaza hundida hace cuatro siglos en las cercanías de Varsovia y que probablemente era parte del botín que los invasores suecos obtuvieron tras tomar la capital polaca.
La existencia de este tesoro, que ha emergido sorprendentemente de las aguas del río polaco después de un verano de pocas lluvias en la cabecera del río, era conocida por los investigadores, aunque hasta ahora no había sido posible su retirada por encontrarse a varios metros de profundidad.
Han comenzado los trabajos para su traslado a dependencias gubernamentales, en unas labores en las que participan ingenieros, expertos culturales, policía y a las que se sumarán efectivos del Ejército.
Entre los hallazgos se encuentran grandes bloques de mármol tallado que se utilizaron en las columnas, fuentes y escalinatas de los palacios de los antiguos reyes polacos, que un helicóptero policial ha ido rescatando del lecho del río durante todo el día.











