Serie retrata certámenes de belleza

Pocos eventos reunían tanto a las familias en los 80 y 90 como un final de telenovela, el futbol y los concursos de belleza, sin embargo, eran estos últimos dos los que tenían algo en común: los mexicanos siempre deseaban que su equipo o su concursante llegara a la final y siempre se quedaban a la mitad.

¿Por qué al ser eventos que terminaban en decepción, el público seguía creyendo que algún día ganarían? Para Luis Ernesto Franco, uno de los protagonistas de la nueva serie Señorita 89, es sencillo: el hartazgo del momento político y social tomaban como escapatoria a este tipo de eventos: “Era un contexto político y social muy particular, la gente estaba cansada, la desigualdad ahí estaba, así que estos concursos ayudaron a que el público se distrajera de sus problemáticas”.

Señorita 89 es un thriller dramático ambientado en el siniestro y glamoroso México de la década de los 80, que sigue el entrenamiento de las concursantes para el certamen Miss México, mientras se esfuerzan, no solo por ganar sino por salir vivas de la competencia. Para Ilse Salas, quien en esta ficción interpreta a una de las organizadoras del certamen, la serie muestra el duro camino que la mujer siempre ha tenido que recorrer en un mundo en el que con frecuencia son vistas como objetos.

“Sigo creyendo que sigue siendo un mundo duro para las mujeres en general y en los concursos más, porque se están cosificando y objetivizando, y aunque han querido cambiar con esto de la diversidad y hacer preguntas sobre cultura, sigue siendo una mesa de hombres, en su mayoría ricos, que se ponen a elegir quién o qué les gusta de cada mujer”, comentó Salas.

Si bien reconoce que esta serie es una ficción, dice que también está cargada de verdades, por lo que considera que este tipo de concursos a lo largo de su historia han buscado servir para terceros o para fines que nada tienen que ver con coronar a “la más bella del mundo”.

“En el 89, Lupita Jones ganó el concurso respondiendo una pregunta sobre el Tratado de Libre Comercio, que era el proyecto máximo de Carlos Salinas de Gortari, y no quiero mal pensar pero supongo que eso le dio mucho gusto a Salinas, que se haya ganado con una pregunta de algo que él impulsó”, señala. “Al final, eso no deja de ser lo de siempre, las mujeres siempre hemos sido las imágenes de los productos, aunque sea un producto que sea para un hombre. No sé qué tanto hayan cambiado la belleza y los concursos del 89 a esta época, pero seguimos plagados de muchos vicios que nos excluyen a muchas mujeres”.

La actriz Leidi Gutiérrez considera que con esta serie de Starz Play contribuyen a hablar sobre los problemas que los concursos de belleza envuelven y que deben erradicarse. Además, se siente orgullosa de se parte de la primera producción mexicana que estrena la compañía chilena Fábula en México, de la mano del cineasta Pablo Larraín.