El aullido de la “Loba” se escuchó en el Zócalo capitalino de la Ciudad de México a las 20:30 horas; su manada, que ocupó toda la plancha, vitoreó la aparición de su líder.
Con un video de fondo en el que se observó a Shakira caminando en el desierto vestida de dorado y lentes obscuros, caminó sobre el escenario, se quitó las gafas para observar sorprendida a su público y al ritmo de “La fuerte”. “¡Buenas noches, México!”, gritó después de la primera estrofa. En la pasarela, junto a sus bailarinas y ya sin chamarra, dejando ver su ya clásico vestido rosa, interpreta “Girl like me”, con la que emociona y descontrola a las mexicanas al mencionarlas.
Este concierto gratuito marcó el regreso de artista a al lugar donde el 27 de mayo de 2007 hizo historia presentándose con su gira Fijación Oral. Ahora, madre de dos hijos y después de una mediática y tormentosa separación, la colombiana regresó segura, con un discurso de empoderamiento a las mujeres mexicanas.
Ovaciones
“Shakira, Shakira” grita la manada antes de iniciar con el himno femenino: “Las de la intuición”, al tiempo que el cielo se ilumina de colores y después de solo una estrofa suelta el clásico “Estoy aquí”, con fuegos artificiales. “¡Estoy aquí, Mexico!”, gritó. Para luego preguntar: “¿Cómo está mi gente de México? ¡Esto es un sueño! Qué poético ver este lugar tan lleno de ustedes, muchísimas gracias a los que han estado acampando desde temprano, bajo el sol, como siempre venciendo todos los obstáculos, juntos conmigo. Hoy tengo una mezcla de emoción, de nostalgia y de agradecimiento porque hoy es el último día aquí, en nuestra gira en México, mi casa”.
Shakira reconoció en sus palabras que con México y su gente mantiene una larga historia de amor y amistad. “Gracias por toda la emoción y alegría que me han hecho vivir siempre tan acompañada, tan querida, tan comprendida. No hay mejor reencuentro que el de una lobita con su manada mexicana. Ahora aquí en el Zócalo y siempre, somos uno”, continúa entre el grito de emoción del público.
Así, con su guitarra y vestida de blanco demuestra su habilidad en las cuerdas; interpreta “Inevitable”, aunque olvidándose de la primera estrofa, y después del verso “ni me baño los domingos”, dice “hoy sí”.












