El año 2017 fue difícil para Shakira pues, cuando se encontraba en su gira El Dorado World Tour, perdió la voz por un problema que primero se pensaba era una hemorragia en las cuerdas vocales y después resultó ser una lesión vascular que por poco y le cuesta no solo su carrera, sino también su relación con su esposo Gerard Piqué.

“Mi hijo Sasha me dijo que le rezaba al Niño Jesús y a la Virgencita para que mamá volviera a hablar”, confesó Shakira durante su encuentro con los medios, a los que también les compartió el momento más difícil de este proceso.

Según dijo, Piqué “necesitaba que hablara. Gerard me ha visto tantas veces salir llorando”. El papel del futbolista fue crucial en su recuperación, pues a veces era muy duro con ella. “Me decía que no quería un futuro con una mujer amargada, que todos estaban haciendo música por ahí mientras yo estaba encerrada en casa con los niños. (Me decía:) ‘Sal de ahí y ponte a trabajar’”, comentó.

De la misma manera, Shak reveló que antes de su padecimiento solo pensaba que la gente iba para verla, por lo que su única preocupación era verse y sonar bien, sin embargo, todo cambió.

“Ahora pienso: ‘Tengo esta maravillosa oportunidad de hacer sonreír al público, de hacer que todas esas personas que también la han pasado mal en su vida sean felices’”, comentó la cantante colombiana.