Si hay para caguamas, debe haber para cultura

Si hay para caguamas, debe haber para cultura

El director del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas (Coneculta), Juan Carlos Cal y Mayor Franco, fue cuestionado sobre el cobro que algunos recintos institucionales hacen a los artistas cuando venden su obra exhibida, como en el caso del centro cultural Exconvento de Santo Domingo.

“En este caso (Santo Domingo), pues igual que todas las instituciones tiene restricciones y cuando se hacen este tipo de convenios, se hacen para pagar gastos menores, no hay tampoco la gran venta, no estás hablando de miles de pesos, hablas en todo caso de unos cientos de pesos que te alcanzan para cambiar un foco o comprar papel de baño”, expresó.

Asimismo, apuntó que el Coneculta estaba pasando por una situación difícil, ya que ha sufrido un constante recorte presupuestal, y objetó que antes de su administración, en el caso de los talleres, estos eran patrocinados por la institución o bien eran gratuitos, por lo que dijo que esa “es una vieja práctica”, hablando del cobro de piso.

Desde su punto de vista, ¿cree que es correcto el cobro de estos lugares?, se le inquiere al funcionario, y este opina: “Yo creo que si hay dinero para las caguamas, creo que debe haber dinero para que tu hija o hijo vayan a tomar clases de ballet o clases de pintura. Luego la gente dice: ‘Oye, el grupo está muy bonito’, y les cobras 20 pesos y no los quieren pagar. No estamos hablando grandes cantidades”.

Críticas a la institución

Por otra parte, Cal y Mayor ha recibido serios señalamientos sobre su gestión. Entre los más recientes está la polémica sobre el poemario El callado lenguaje de la piedra de Arbey Rivera, ganador del Premio de Poesía Enoch Cancino Casahonda pero que aún no ha sido publicado; así como, un poco más atrás, el caso de Jorge Zamorano, cuando este evidenció que le fue negado el espacio para exponer en el Exconvento de Santo Domingo y señaló el cobro que se hace por usar dicho recinto.

“Lo quieren volver causa, ya que te sientas con ellos en la mesa dicen: ‘Ya no, no quiero’. Entonces, uno no sabe si es causa para abanderar, digamos, críticas a la institución, aunque no lo creo, pero luego lo politizan, resulta que porque no hacemos algo como ellos querían, no se están haciendo bien las cosas y se echa por tierra un trabajo”, dijo al respecto el director.

De igual forma, afirma que puede juntar a más de 300 personas a las que ha publicado o apoyado en su administración: “No hay un artista que hoy se queje que no ha recibido ningún apoyo, es nuestra obligación, claro, no es una concesión gratuita ni es un favor, lo entendemos claramente, pero, hablando claro se entiende la gente y la cosa es llegar a un acuerdo y punto”.