Significados de la Semana Santa

"Sara Regalado * CP. La Semana Santa es, sin duda, la conmemoración más importante en el calendario litúrgico de la Iglesia Católica, porque la fe cristiana gira en torno a los acontecimientos que se conmemoran en estos días: la Muerte y Resurrección de Cristo, así como la institución de la Eucaristía; piezas claves que sostienen los preceptos del catolicismo.

Son cuatro los días en los que se hace el recorrido de los acontecimientos mencionados. Las festividades comienzan el jueves, y de ese día es representativo el lavatorio de pies y la institución de la Eucaristía, evento también conocido como La Última Cena, y la oración de Jesús en el Huerto de los Olivos, hecho que junta el jueves con el viernes, día en el que Cristo fue crucificado.

El lavatorio de pies responde a un acontecimiento que se cuenta en la Biblia, en el que Jesús da una lección de humildad a sus discípulos al postrarse ante ellos y lavar los pies a cada uno, teniendo en cuenta que, independientemente de su condición divina, Él era su guía, su superior. ""Después que les lavó los pies y tomó su manto, volvió a la mesa y les dijo: 'zComprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis el Maestro y el Senor, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Senor y el Maestro, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros. Os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros"", cuenta la Biblia en el Libro de Juan.

Para quienes suelen ir a misa frecuentemente, el suceso de la Institución de la Eucaristía está bien identificado, pues es en la Última Cena, cuando Jesús pasa el pan e invita a comerlo como si éste alimento fuera su propio cuerpo. Asimismo, pasa la copa de vino e invita a sus discípulos a tomar la bebida como si ésta fuera su propia sangre. Este acontecimiento es uno de los que identifican a la Iglesia Católica, que es la única religión cristiana que guarda en su fe este hecho, como, según la Biblia dice, Jesús lo pidió: ""Hagan esto en conmemoración mía"".

Después, cuando Jesús ya sabe que uno de sus propios discípulos lo va a traicionar, se conmemora también su oración en el llamado Huerto de los Olivos o Huerto de Jetzemaní, que es quizá el suceso en el que Jesús, persona divina, vive con mayor intensidad su condición humana a través del miedo, la tristeza y la sensación de abandono de su Padre.

La traición de Judas Iscariote al entregar a Jesús a las autoridades que buscaban arrestarlo da pauta al llamado Vía Crucis, el cual se representa con el Viernes Santo; Jesús es llevado con varias autoridades de las tierras de judías como Herodes y Poncio Pilato, quien, para complacer a la multitud, después de flagelar a Cristo, lo mandó crucificar.

Este día, los adeptos de la fe católica hacen un ayuno como lamentación del acontecimiento trágico; realizan la Adoración de la Cruz y el Pésame a María. No hay música en las iglesias, las campanas se guardan y en su lugar quedan las matracas para hacer los respectivos llamados a los feligreses.

Toda la manana y tarde del sábado se respira el mismo ambiente solemne por la muerte de Cristo, y no es sino hasta la noche cuando, en la celebración de la Eucaristía, se conmemora la Gloria del Senor. Aunque no se tiene la certeza de dónde está Jesús, saben que de algún modo volvió a la vida cuando María Magdalena revisó la tumba de Jesús y no encontró más que sus vestiduras. Aunque en la Biblia se cuenta que este acontecimiento sucedió tres días después de la muerte de Jesús, litúrgicamente se celebran consecutivamente estos días para que la fiesta de resurrección coincida con el domingo, que también es llamado el Día del Senor. Así pues, éste es el eje medular de las celebraciones, el hecho de que Cristo haya vencido a la muerte. Con la celebración del Sábado de Gloria, los Santos, cubiertos con mantas durante toda la semana, se descubren, las campanas vuelven a sonar, la música se vuelve a tocar y las vestiduras de los que sirven en las celebraciones cambian del rojo al blanco.

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