"México * Agencias. Hay muchas cosas de las que Librado Silva Galeana se siente orgulloso: ser indígena y nahuahablante, haber estudiado durante tantos años esa lengua, ser alumno de Miguel León-Portilla, haber traducido con él varios textos fundamentales de la cultura náhuatl, dar clases de su lengua porque ""representa salvaguardarla y mantenerla viva"".
Pero también -y se ruboriza al decirlo- está muy orgulloso de que un día, recién publicado su primer texto que hizo sobre el temazcal, Miguel León-Portilla lo leyó ante sus alumnos y entonces dijo que parecía escrito por fray Bernardino de Sahagún.
El rostro moreno y surcado de vida del profesor, traductor y escritor en lengua náhuatl, que es considerado informante de Miguel León-Portilla y Carlos Montemayor, se ilumina al recordar que él y otros escritores en lenguas indígenas estaban tan contentos al ver sus textos publicados en la revista de estudios de cultura náhuatl que unos a otros se dedicaban sus textos.
""Ese texto le gustó mucho al doctor León-Portilla, hizo un comentario que aún ahora me escuece un poco. Él se los leyó a alumnos del Seminario de Cultura Náhuatl y les dijo textualmente: 'Oigan esto, oigan esto, ¿no parece Sahagún?'. Ese fue un comentario muy elogioso y desde entonces, cuando escribo, tengo mucho cuidado en hacer las cosas bien, siquiera para merecer otro elogio parecido"", dice el escritor.
Librado Silva Galeana (Santa Ana Tlacotenco, Milpa Alta, 1940) ama su lengua como a su vida y con humildad dice que tal vez él no sea un gran escritor pero tiene a su favor que como hablante de náhuatl casi es un poeta sin proponérselo por una sencilla razón: es una lengua eminentemente metafórica.
""He enseñado náhuatl durante muchos años en el Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad y me he podido percatar de que a quien le enseño termina amando la lengua porque es extraordinariamente bella, no le podría decir en unas palabras lo que significa la lengua, es mucho lo que se puede decir, como lo que descubrió el padre Ángel María Garibay, los difrasismos, que son metáforas típicas de la lengua náhuatl con la que se expresan cosas de la vida cotidiana"", dice el escritor.
Con esa generosidad y humildad que lo caracteriza, Librado Silva ha estado en muchos proyectos centrales para las culturas indígenas. Es autor, junto con León-Portilla, del ""Huehuetlatoli. Testimonios de la antigua palabra"", un libro que reúne los 29 textos que en 1993 publicó el Fondo de Cultura Económica; y en 2007 publicó el ""Diccionario del Náhuatl en el español de México"".
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