Sin cultura para el mantenimiento: Cal y Mayor

Centro Cultural Francisco I. Madero, sin rastros de mantenimiento. Darwin Mendoza / CP
Centro Cultural Francisco I. Madero, sin rastros de mantenimiento. Darwin Mendoza / CP

Hace unos días el titular del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas, Juan Carlos Cal y Mayor Franco, dijo que se aproxima una importante remodelación para las casas de las culturas distribuidas por todo el estado de Chiapas, si se logra aprobar el recurso en la Cámara de Diputados.

De hacer posible la llegada del recurso, serían alrededor de 11 casas de la cultura las beneficiadas, intentando que para la próxima gestión de la Cámara se siga incrementando el número de remodelaciones en estos centros de fomento de la cultura.

En la entrevista con Cal Mayor, indicó: “Estamos hablando de equipamiento, remodelación, aunque la mayoría cuenta con un importante número de instrumentos que son con los que se imparte los talleres”.

Mencionó también que uno de los centros que requiere un apoyo pronto es el centro cultural Francisco I. Madero, del cual se ha dicho en numerosos eventos que se rehabilitará, pero la dura realidad muestra todo lo contrario.

“Este lugar es el inmueble que más estuvo abandonado sin ninguna explicación durante tres gestiones de gobierno, y es un extraordinario espacio dentro del centro de la capital. El propósito nuestro es generar un programa de actividades culturales que incluye hasta el ZooMAT, y la intención es restaurarlos para darle vida a la ciudad”, explicó.

“No es posible que los visitantes tengan que ir a un restaurante de comida tradicional para presenciar un bailable, cuando nosotros tenemos los ballets folclóricos con los que se pueden dar grandes espectáculos”, añadió.

También mencionó que el país carece de una cultura de la remodelación de edificios (hospitales, parques, museos, teatros), pues “nos olvidamos de invertir en mantener las instalaciones bien”.

Acotó que los gobiernos en México tienen una práctica común de festejar los nuevos edificios públicos y se olvidan por completo de aquellos que fueron inaugurados o edificados por las administraciones pasadas y no sueltan recursos para mantenerlos.

Claros ejemplos de esto son la sala de vine Amanda del Llano, la sala de artes escénicas Carlos Olmos, ambas en las instalaciones del Coneculta-Chiapas que no son usadas porque se encuentran en pésimas condiciones y nadie ha dicho nada sobre algún proyecto de restauración.