Sirena del Desierto es el título de un texto escrito por Damaris Disner en un taller hace más de ocho años y que fue encontrado por Jorge Luna, quien decidió montar este texto bajo el mismo nombre, con las actuaciones de Nínive González Mancilla (Sirena) y Jorge Rueda (el viejo).
El texto cuenta con una dramaturgia contemporánea que narra la historia de Sirena, quien regresa a un hotel de paso llena de resentimiento para insistirle al viejo que venda esa propiedad y que se mude a otro lugar; la obra propone al espectador estar en una constante tensión de principio a fin.
Ambos actores, en una entrevista tras bambalinas, coincidieron en estar muy contentos por la acogida que les dio el público en la función de estreno. “Nuestro objetivo era que la obra gustara y que se fueran satisfechos”, expuso Jorge Rueda, mientras que Nínive agregó que están muy felices con el resultado, “ya que la obra gustó y atrajo gente a la sala, que estuvo llena”, por lo que ambos esperan que más público llegue a ver las siguientes funciones.
Los actores concordaron en que el trabajo de dar vida a los personajes fue un reto mayor, ya que ellos son jóvenes y los personajes que hay en la historia son personas mayores, por lo que tuvieron que hacer muchos trabajos extra para llegar al punto que quería el director.
“Fue un reto darle vida a Sirena, que es una persona más grande que ha sufrido mucho y que por ello es muy dura, y para sentir ese dolor o ese sentimiento tuvimos que recrear escenas extra. Fue un proceso un poco difícil, pero que me ayudó a crecer”, cuenta Nínive, quien hizo su debut como actriz en esta historia.
“La obra deja que el actor desarrolle el personaje. Fue un reto porque es un viejo y me basé en ver cómo se comportan las personas mayores, y me iba a verlos al parque de la Marimba. También nos ayudó mucho el saber el propósito de lo que llega a hacer Sirena, que en sí es quitarle el hotel al viejo. Es decir, nos metimos en el interior de los personajes”, dijo Jorge Rueda.
Director
Jorge Luna, el director escénico, dijo que esta obra es la suma de todos los talentos y que eso es lo que apuntala este trabajo que empezó a montar entre los meses de agosto-septiembre, ya que es un texto corto pero que requiere mucho trabajo de taller.
“La obra me la hace llegar Damaris. Al principio, la obra es muy honesta, y conforme va avanzando y avanzando vamos descubriendo la naturaleza de los personajes, junto con los secretos que guardan los textos y subtextos que están presentes en la dramaturgia de Damaris, que es lo que más me llamó la atención”, dijo el director.
“La forma en que está escrita la obra es muy contemporánea, casi no hay acotaciones, y eso te da otras opciones a ti como director porque vas formando junto a los actores las vivencias, los sentimientos y los parlamentos.
“Eso va complementando mucho en la escena todo lo que se desarrolla. Es normal, de repente, encontrar ciertas cosas que a lo mejor no están como muy claras, pero cuando hacemos teatro siempre tratamos de interpretar la visión desde el director, la dramaturgia y los actores”, señaló Jorge Luna.
Por último, los actores, el director y la escritora hicieron extensa la invitación para que los acompañen en las siguientes funciones en la Galería Rodolfo Disner, los sábados.












