Sobre la tierra es el libro que presentó Javier Espinosa Mandujano (Premio Chiapas 2013), parte de la serie La Verde Espiga, de la Biblioteca Chiapas, y que cuenta con una estructura novelística en la que plasma la vida en el pueblo de Xiquipilas.
La presentación, que tuvo lugar en el centro cultural Jaime Sabines, contó con los comentarios de Marco Nazar, Sarelly Martínez, Ricardo Cuéllar Valencia y Sonia de la Rosa, quienes dieron una amplia explicación de la obra de Espinosa Mandujano.
En su participación, Marco Arturo Nazar dijo que percibe al autor como una persona que tiene todos los deseos de trascender: como ser humano, como notario, como padre de familia y ahora como escritor. Señaló que Sobre la tierra sirve para comprender el lenguaje castellano, y es una obra que se tiene que leer de manera lenta, para saborearla, ya que usa palabras precisas para contar lo que el autor quiere. La novela es un juego entre la realidad y la ficción, es como un deseo de recordar a las personas a través de su oficio, de su arte, con algunos aspectos chuscos.
Para Sonia de la Rosa esta obra es el puente que va del pasado al provenir, pues en las historias que cuenta se confunde la verdad, hacen existir a las personas, transforman al lector en un personaje más, con las mismas preocupaciones que las del cuento. “El autor nos hace regresar a otros tiempos; las nuevas generaciones están comprometidos a leer esta novela”, añadió.
El tercer comentarista fue Sarelly Martínez, quien es un conocedor de todas las obras de Espinoza Mandujano y ha leído en tres ocasiones este libro en particular. Destacó que el autor coloca la palabra como el actor principal, pues se puede constatar que no todo es el buen escribir sino que también tiene que ver con el buen comunicar. Martínez coincidió con Nazar en que este libro no se puede leer de forma dinámica, sino que tiene que ser una lectura profunda. A través de esta obra, además, recuerda el alegre hablar de los pueblos, y los tiempos narrados no son ajenos pero también recupera palabras que se han perdido con el paso del tiempo.
El colombiano más chiapaneco, Ricardo Cuéllar Valencia, con un texto en el que citó partes del libro, hablo sobre la composición literaria e hizo una analogía con otras obras conocidas a nivel mundial, además de tocar temas de filología.
Al final, Espinosa Mandujano tomó el micrófono y recordó que Eraclio Zepeda supo de este libro, pues a él le consultó cómo podía darle forma a este relato que narra la vida de los personajes de Xiquipilas, sus preocupaciones, su lenguaje, su contexto y la historia de una mujer que quiere morirse cuando ella lo desee, no cuando la muerte llegue.












