Así como existe el lugar común de que los países tienen los gobiernos que merecen, también las sociedades tienen la literatura que ese entorno genera. Hoy, en México existe una oferta literaria para niños y jóvenes suficientemente diversa e interesante para dar cuenta de lo que está pasando en el país y en el mundo, expresa Fernando Esteves, director de la editorial SM en México, con miras al tercer Congreso Iberoamericano de Lengua y Literatura Infantil y Juvenil (Cilelij), que comienza esta semana.
El encuentro se realiza de manera trianual: el primero fue en 2010 en Chile, el segundo en 2013 en Colombia y ahora en nuestro país, teniendo como sede el centro cultural del Bosque, en Chapultepec.
Organizado por la Fundación SM y la Secretaría de Cultura federal, tiene como tema “El derecho a la literatura en un mundo cambiante”. Participan más de 80 ponentes de Alemania, América Latina y Europa, además de que se ofrecerán tres conferencias magistrales a cargo de Juan Villoro, José María Merino y Ana María Machado.
De acuerdo con Fernando Esteves, la oferta que puede encontrarse ahora respecto a este rubro de la literatura habla a los niños y jóvenes de lo que están viviendo, de lo que ocurre en la sociedad en la que viven y, más allá, en el mundo.
“Nos faltaría tiempo a los lectores para consumir todo lo que se produce. En México, Iberoamérica y en el mundo, la oferta literaria, y no solo de clásicos, sino de autores contemporáneos, sobra. El reto justamente está en nosotros, los editores, que tenemos que dar a conocer eso”, destaca Esteves, quien también es promotor de lectura.
“Hoy hay literatura; solo se trata de buscarla y, si la buscas bien, la encuentras; también hay buenos promotores de literatura infantil y juvenil para dar a conocer lo que se está produciendo. Apenas soy editor, no soy escritor, por eso me parece que los editores sí tenemos materia prima válida como para sacarle mejor partido”, apunta.
La literatura infantil y juvenil, y en general, se encuentra en un proceso de transición por la irrupción de las nuevas tecnologías, aspecto que no solo se refiere al tipo de formato en el que se lee: digital o físico, sino por la aparición de nuevas formas de difusión de la LIJ, como pueden ser los booktubers o las redes sociales.












