Julieta Venegas dio en el Zócalo un concierto para alzar la voz por dos causas: las mujeres y los desaparecidos, sin que esta reunión dejara de ser una celebración para todos los presentes. Eran las 20:00 horas y el grito de “Julieta” resonó por todo el Zócalo, cuando se anunció la llegada de Venegas al escenario, mientras sonaban los temas “Dime la verdad”.
“México hermoso, qué belleza estar aquí, que tengamos tomado el Zócalo con música, con mujeres talentosas y hermosas, tengo el corazón así (simula una explosión con las manos) abierto, mil gracias”, expresó después de cantar “Caminar sola” y “Mismo amor”.
La plancha del Zócalo ya lució llena para este concierto que se realizó en el marco de Tiempo de Mujeres: Festival por la Igualdad. “Aquí va una canción de cómo nos deja huella la infancia y que nos marca para toda la vida, pero yo siento que habla de cómo no perder la frescura, la capacidad de sorpresa y decir qué bella la vida”, externó antes de cantar “Ese camino”, con su acordeón en los hombros.
Luego invitó al escenario a “Kike” y “Meme”, integrantes de Café Tacvba, a quienes, dijo, primero conoció como fan, luego como colega gracias a las colaboraciones que han hecho y ahora puede considerarlos sus amigos, y luego indicó que el siguiente tema sería dedicado a Lynn Fainchtein (supervisora musical de las películas Roma y Bardo, entre otras).
“La nostalgia”, “Limón y sal”, “Eres para mí”, “En tu orilla” fueron algunos clásicos con los que complació a su público, antes de alzar la voz por dos causas. “Esta canción la quiero dedicar a todas las mujeres que saben que por más que todo el mundo nos diga que todo está bien, normal, que salgamos y seamos felices. Sabemos lo que es ser una mujer mexicana, tener miedo, salir a la calle siempre con una sensación de no saber si nos va a pasar algo, si vamos a estar bien”, señaló.
La tijuanense señaló que hay muchas cosas por cambiar, antes de cantar “Mujeres”. Al terminar, las chicas presentes comenzaron a gritar consignas, entonces Julieta les dijo que ella solo escribía las canciones y lo que ellas hicieran con sus temas estaba bien, porque ella se sentía conectada con todas y ponía su grano de arena desde su trinchera. Después vino un momento más ligero con “Andar conmigo” y “Lento”.












