Fatemeh Ekhtesari y Mehdi Moosavi son jóvenes, poetas y valientes. Y aunque esto no debería suponer una incoherencia, en Irán sí lo es. En un país donde la sociedad aún navega en el machismo, la represión y la desigualdad, el hecho de escribir con ironía y conciencia social puede ser motivo para llevarte a la cárcel.
Eso es precisamente lo que le ha ocurrido a Ekhtesari y Moosavi. Recientemente condenados, solo por escribir unos reivindicativos versos.
El problema se desató en las críticas expresiones que utilizaron para referirse a su sociedad, y las cuales han sido tachadas de “insultos a lo sagrado” por el gobierno. Y es que, según éste, sus textos hacen referencia al adulterio y la ilegitimidad sexual en las relaciones.
Amir Raeisian, el abogado que representa a ambos poetas, salió en su defensa al hablar con la Campaña Internacional de Derechos Humanos de Irán. “Ninguno de los poemas incluye términos insultantes, y lo más importante, ninguno de ellos hace referencia a santidades”, señaló.
También el director ejecutivo de esta campaña opinó al respecto: “Esas frases (referido a las escritas por las poetas) muestran que la represión en Irán se está intensificando”.
Las expresiones no solo han supesto un escándalo; la guinda del pastel es la dura sentencia que se les ha puesto a los jóvenes escritores: 9 años de cárcel y 99 flagelaciones para Fatemeh, y 11 años y 99 flagelaciones para Mehdi.
Fatemeh y Mehdi son víctimas de una injusticia que lleva azotando su país durante muchos años, y que ha provocado no solo más encarcelamientos terribles, sino también una importante fuga de cerebros.
Mientras la sentencia termina de resolverse, Mehdi no se muerde la lengua y muestra su indignación y fortaleza en Instagram: “Espero que un día haya la suficiente justicia en este país para que nadie sea duramente sentenciado por escribir un poema y ser un amante de la libertad”.












