De acuerdo con el maestro Roberto Ramos Maza, las autoridades de Chiapas y la sociedad civil deben empezar a plantear una serie de actividades con motivo de dos bicentenarios que ya se acercan: el de la proclamación de la independencia del estado de Chiapas de la Capitanía de Guatemala en 1821 y el de la anexión de Chiapas a México en 1824. Estos aniversarios se conmemorarán en los años 2021 y 2024 respectivamente.
Cuarto Poder entrevistó al presidente de la Asociación Bicentenario de Chiapas, Roberto Ramos Maza, ya que anteriormente el maestro había opinado, en un discurso durante la inauguración de una muestra pictórica, que la llegada de estas dos efemérides era para replantear y reflexionar sobre el rumbo que está tomando el estado.
En una exposición usted habló de que se acercan estos dos eventos importantes para Chiapas y que era momento de reflexión…
Efectivamente, faltan apenas 4 años para la celebración del bicentenario del inicio del proceso independentista de Chiapas de Centroamérica, y otros tres más (es decir, 7) para la celebración de la federación de Chiapas a México. Comentaba en esa ocasión que es importante reflexionar por dos motivos: en primera, por lo inmediato, debemos de celebrar estas dos fechas con la dignidad que corresponde; no creo que deban celebrarse con cosas ostentosas, vistosas, que al final no puedan ni servir como hitos históricos del momento. Yo creo que es momento para pensar cómo celebrar con dignidad estas fechas para los chiapanecos y para el resto de México, ya que también es importante que el resto del país sepa de estos procesos que de alguna manera nos distinguen de los demás estados.
Por otro lado, creo que también es momento de reflexión para ver qué se ha hecho bien y qué se ha hecho mal en estos 200 años. A veces tendemos a pensar que todo es negativo; puedo entender ese estado de ánimo, pero creo que tendríamos que ser más equilibrados. Debemos de pensar en lo bueno y lo malo, saber qué cosas debemos rescatar, qué cosa debemos transformar, porque finalmente el futuro de Chiapas, en gran medida, depende de decisiones que estén bien fundamentadas, y uno de esos fundamentos que debemos considerar es conocernos a nosotros e incluye conocer nuestro pasado.
Yo creo que estas fechas son momento de sentarnos a pensar cómo fue y por qué tenemos que celebrar.
Desde su perspectiva o punto de vista, ¿nos puede decir cuáles son las cosas buenas o malas que han tenido estos dos movimientos?
Yo creo, en mi opinión personal, que una de las cosas buenas es que Chiapas forme parte de este gran país que es México, con todo lo negativo que pudiera pensarse en determinado momento y con todo el ánimo que pudiera haber. México es un gran país, con una gran cultura, con una gran diversidad y eso es una de las mejores cosas.
La otra sería que, como estado, seguimos ocupando los últimos lugares de desarrollo y eso es algo sobre lo que tenemos que reflexionar. ¿Qué hemos hecho, no solamente en función de México sino también de nosotros mismo, para mantenernos en ese lugar?
Muchas veces veo que con razón se enojan cuando alguien no pronuncia bien la palabra Chiapas y dice “Chapas”; se enojan mucho, sin embargo, ¿por qué no se enojan también cuando sale que Chiapas es el estado menos desarrollado, o que Chiapas es el estado más pobre? Yo creo que cómo pronuncian el nombre sería lo de menos, y es desde ahí que me nace la idea de que la reflexión debe venir de lo que nos enorgullecemos de Chiapas. ¿Qué nos debe enojar? ¿Cuáles son nuestra verdaderas potencialidades? ¿Qué cosa es lo que hacemos bien y debemos reforzar y qué es lo que debemos dejar atrás? Yo creo que estas efemérides sirven para eso. Sirven desde la academia, aunque no siempre esté vinculado a las decisiones políticas, pero también viene la reflexión de los ciudadanos de a pie para ver qué están haciendo por Chiapas. Si es solo lamentarse, no vale la pena.
Sobre la asociación que preside, ¿qué han hecho hasta ahora?
Hasta ahora lo que hemos hecho con algunas autoridades, con la gente que se ha acercado, plantear esta necesidad de la celebración, en estos términos que he mencionado, de los bicentenarios, y que no pasen inadvertidos pero que tampoco sean celebrados como huecos o vacíos. Y creo que plantea ante todo que la participación fundamental, no solo para la celebración sino para el futuro de Chiapas, es la participación de los ciudadanos.
Chiapas es un estado diverso y no puede ser que en esta fecha no esté presente toda la gama de matices de los chiapanecos.
¿Han surgido nuevos datos respecto de estos dos acontecimientos?
La historia es como una ciencia social en estos casos, siempre tendrá matices y cosas que rectificar y encontrar y descubrir, efectivamente, pero yo creo que de todas maneras sabemos lo suficiente, lo elemental de ambos procesos. Para empezar, una cosa por la que debemos estar orgullosos del proceso de la federación y de la independencia es que se dio en paz. Yo creo que eso en el siglo XIX, que es un siglo que se caracterizó por una serie de ajustes y de reorganizaciones a partir de las armas, es importante. Creo que el proceso, además, de la federación de Chiapas a México, aun con las limitaciones propias de la época, fue un proceso admirable, civilizado, que nos debe servir de base para también tener posibilidades de esa misma tónica y platearnos un futuro.
No fue exactamente un plebiscito, hay una idea errónea al respecto, en realidad fue una reunión de delegados por partidos, cada delegado hizo las consultas al respecto en cada localidad, en cada partido. Obviamente, no hubo una votación popular en el sentido que hoy conocemos o imaginaríamos un plebiscito; sin embargo, aun con las limitaciones, sí es un proceso admirable porque se dio en paz. De hecho, tan se dio en paz que, por ejemplo, el Departamento de Tuxtla no estuvo de acuerdo con el resultado y le reclamaron a su representante, que era don Joaquín Miguel Gutiérrez, y aceptó pacíficamente el resultado y no hubo problema. Esa capacidad es algo que deberíamos admirar para el presente o el futuro.
¿Recomendaría algunos autores para conocer sobre estos hechos?
Les puedo recomendar a Jan de Vos, al investigador de la Unicach Sergio Gutiérrez, pero hay más autores y libros, pero también estas efemérides son una fecha para invitar a cronista e investigadores a que trabajen sobre este hecho.












