Soy Frankelda llegará al streaming

Soy Frankelda llegará al streaming

Ha pasado casi un año de su estreno en salas mexicanas y la cinta animada en stop-motion Soy Frankelda sigue generando mercancía pirata en el mundo, la cual es adquirida por sus directores Roy y Arturo Ambriz.

Hay peluches, cuadernos, toallas, plumas y varias cosas más, cuyas ganancias por supuesto no llegan a sus creadores, pero quienes a su vez lo ven como algo positivo al ser prueba de que la película, ahora en streaming, sigue conectando. “Siempre estamos comprando lo que sale en Temu, en Ali, sin que la gente sepa que somos nosotros, es algo interesante. También es muestra que vamos atrasados aquí en licencias, apenas van a salir unos zapatos oficiales en octubre”, dice Arturo.

Filme

Soy Frankelda fue concebida como la precuela de la serie Los sustos de Frankelda. En la cinta que convocó a cerca de un millón de asistentes a salas mexicanas, se cuentan los orígenes del personaje.

El stop-motion, la técnica usada en su realización consiste en crear puppets y varios pares de ojos, bocas y manos para distintas expresiones y luego ir fotografiando cambios milimétricos para que, juntas las imágenes tomadas, parezca que cobran movimiento.

La cinta producida por Cinema Fantasma acaba de ser adquirida por Netflix para su lanzamiento en diciembre, plataforma que ya la estrenó durante una semana en EE. UU., para hacerla elegible para la próxima entrega del Óscar. “Estuvo nominada este año a los Annie (el Óscar de la animación) y nos dijeron que era casi imposible que la obtuviera (la nominación) una cinta independiente registrada desde la casa, que era un milagro, ahora vamos a ver qué pasa para el Óscar”, destaca Roy.

Costos recuperados

La cinta ya recuperó su inversión y los hermanos ya no tienen adeudos económicos, por lo que ahora han comenzado la preparación de La balada del fénix, que sería su próxima película, también realizada en stop-motion.

Soy Frankelda se estrenó en octubre pasado, pero todavía en junio no tenía distribuidor. “Nos decían que apenas iba a obtener una taquilla de cuatro millones de pesos y terminó captando más de 50 millones. Esperamos que distribuidores, exhibidores y estímulos se den cuenta de que estas historias diferentes, gustan; que si se hace algo distinto, se llega a otros segmentos y puede ser negocio para todos”, apunta Arturo.