Stephen Frears, entre críticas y éxitos

Stephen Frears, entre críticas y éxitos

Stephen Frears tiene fama de irónico, lacónico y a veces gruñón, pero cuando más brillan los filmes de este cineasta británico es cuando hace uso del humor y la sátira. Hoy cumple 75 años.

El humor no falta en su más reciente filme, “Florence Foster Jenkins”, con Meryl Streep, sobre una cantante de ópera con cero talento en el Nueva York de los años 40 y que está inspirada en un hecho real.

Frears nació el 20 de junio de 1941, hijo de un médico y una trabajadora social judía, en Leicester. El director de su colegio le ayudó para que estudiara Derecho en la Universidad de Cambridge, pero él se inclinó por trabajar como asistente de dirección en el Royal Court Theater, de Londres.

Se dio a conocer en 1985 con la provocadora “My beautiful laundrette”, que narraba la historia de amor homosexual entre un joven paquistaní y un punk londinense. El éxito siguió con “Relaciones peligrosas” (Dangerous Liaisons, 1988), pero en los 90 sus trabajos cayeron. Desde entonces, no lee críticas.

Con el cambio de milenio esas críticas volvieron a ser halagos. De “Alta fidelidad” (High Fidelity, 2000) o el “thriller” sobre inmigración ilegal “Negocios ocultos” (Dirty Pretty Things, 2002) a “La reina” (The Queen, 2006).