Desde que se dio a conocer como actor, antes incluso del estreno de Titanic que le ayudaría a consagrar su carrera como una de las mayores estrellas de Hollywood, a Leonardo DiCaprio se le ha relacionado casi exclusivamente con modelos.
Sin importar si los rumores apuntaban a romances esporádicos con modelos de Victoria’s Secret o de relaciones más estables como las que mantuvo con Gisele Bündchen o Bar Rafaeli, lo cierto es que él se ha mantenido fiel a un perfil muy concreto de mujer: rubia, alta y siempre veinteañera. Porque, aunque Leonardo se haya ido haciendo mayor, sus novias siguen siendo igual de jóvenes.
Su última conquista se adapta una vez más a esa descripción; la chica en cuestión se llama Camila Morrone, tiene 21 años, y es una de las nuevas promesas del mundo de la moda que, además, está tratando a un mismo tiempo de labrarse una carrera como actriz.
Quizá debido a su edad, estos días se la ha visto acompañada de su madre mientras disfrutaba de unas vacaciones a bordo de un lujoso yate junto a Leonardo, que curiosamente resulta ser un año mayor que su nueva suegra: la modelo e intérprete argentina Lucila Sola, de 42.
El nombre de Lucila resulta familiar para muchos porque mantiene una discreta relación desde hace siete años con Al Pacino. De hecho, los cuatro fueron vistos hace un par de semanas disfrutando una cena juntos en un restaurante de Los Ángeles, donde han estado trabajando en la próxima producción de Tarantino: Once upon a time in Hollywood.
Esa reunión podría interpretarse como una señal de que a Lucila no le preocupa lo más mínimo las dos décadas que separan a su hija y su nuevo novio, algo comprensible en vista de que ella misma mantiene una relación con un hombre que casi le dobla la edad.











