Montreal * SUN. La calidad quedó fuera de discusión. Los creadores latinos de música electrónica están al mismo nivel que la mejor escena europea. El reto ahora, coinciden músicos chilenos, argentinos y mexicanos que participan en el Festival de Música, Sonido y Nuevas Tecnologías (Mutek 2005), es consolidar la industria de la venta de discos de este género para hacerla autosuficiente.
En su sexta edición en la ciudad de Montreal, Mutek ofreció durante cinco días (1 a 5 de junio) uno de sus programas más diversos y arriesgados al reunir a más de cien artistas emergentes provenientes de 15 países.
En esta ocasión la frescura y originalidad de los latinos se hizo sentir con más fuerza debido a que fue la primera vez que se incluyó el mayor número de exponentes (diez) de América Latina.
A pesar de ser un festival joven, Mutek está consolidado como un espacio para la convergencia de artistas reconocidos y aquellos que se perfilan como interesantes promesas de la música electrónica, pero no bailable, sino experimental.
En el intermedio de un concierto y otro, de los que se realizaron en el Museo Juste Pour Rire, el chileno Luciano Bucci celebró que Mutek sea un festival que realmente se preocupe por lo que sucede en la música electrónica y no sólo busque a los artistas que venden más.
El mexicano Roberto Mendoza senaló que en México hace falta más espíritu de experimentación y trascender la música electrónica para bailar.











