Sugar, entre faldas y tacones

Sugar, entre faldas y tacones

Arath de la Torre, Ariel Miramontes y Cassandra Sánchez Navarro se enfrentan a desafíos personales y profesionales con Sugar, musical que estrenará el 10 de octubre, en la primera vez del elenco en el teatro de los Insurgentes, producción de Tina Galindo, Claudio Carrera y Alejandro Gou.

Los actores debutarán en el género de la comedia musical con este montaje, dirigido por Anahí Allué, y que cuenta con la traducción y adaptación del libreto que Enrique Guzmán hizo y protagonizó hace 44 años.

El elenco coincidió en que Sugar exhorta al público a divertirse. Además los sacará de su zona de confort como actores, fortaleciendo sus debilidades, y los hará bailar tap, cantar y actuar, en y entre faldas, tacones y música en vivo.

El actor reveló que aunque la comedia le es cómoda y el canto es una de sus herramientas, el baile es una arista en la que trabaja con mayor esmero, pues tiene que “estar a la altura”.

“Nunca he hecho un musical, me subo por primera vez, pero estoy tranquilo, más no confiado. Sé lo que estoy haciendo y hasta dónde puedo llegar. Una de las complicaciones ha sido el tap y a mis 44 años, aunque no sé bailarlo, sé de qué se trata, ya sé moverme y tengo una rutina. Uno nunca deja de aprender en esta carrera”, expresó en exclusiva De la Torre a Excélsior, en uno de los ensayos del montaje.

Sin Albertano

Ariel Miramontes sale de la comodidad de su reconocido personaje de comedia Albertano, para recrear a Jerry, un bajista que se disfrazará de mujer, Daphne, y con tal caracterización enamorará a un hombre millonario.

Es finales de la década de 1920, en la época de la depresión. “Estos dos músicos no tienen trabajo, así que junto a su amigo, el saxofonista Joe, van a recoger un paquete y presencian un crimen. La mafia decide matarlos, pero ellos huyen. Para que no los encuentren, se disfrazan de mujeres, se meten a una orquesta de señoritas y se suben a un tren que va camino a Miami. Ahí comienzan sus aventuras. Es una comedia de enredos, un clásico”, relató Miramontes.

Vestirse de mujer es solo una de las situaciones cómicas de la obra, pues se meterán a la intimidad de esta banda de mujeres, lo que los someterá a esconder su gusto por las chicas.