El Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) no comenzó sin controversia, pues Sydney Sweeney volvió a captar la atención tras la polémica que la rodeó en el verano pasado por su campaña con American Eagle.
Sin embargo, la actriz, que presentará la cinta Christy, dirigida por David Michod, evitó hablar del tema en entrevista con Vanity Fair: “Estoy allí para apoyar mi película y a la gente que la hizo posible. No estoy allí para hablar de ‘jeans’”, dijo tajante.
En la alfombra roja, además de Sweeney, también caminó Ben Foster, quien interpreta a Jim Martin, entrenador y esposo de la boxeadora. Incluso estuvo presente la exboxeadora que inspiró la película.
Sobre Christy
Esta cinta narra la vida de Christy Martin, quien creció en West Virginia y comenzó destacando en el basquetbol universitario. Tras mostrar su talento en distintas competencias, encontró su verdadera vocación en el boxeo profesional bajo la guía de su entrenador y esposo, Jim Martin.
La película sigue su trayectoria, desde los primeros combates hasta convertirse en una de las figuras más importantes en los inicios del boxeo femenino, enfrentando retos dentro y fuera del ring. Se estrenará en Estados Unidos el 7 de septiembre, aunque hasta el momento no se ha confirmado su llegada a México.
Controversia
La elección de la marca American Eagle de asociar a Sweeney, de cabello rubio y ojos azules, con el lema “Tiene buenos jeans” (un juego de palabras que también hace referencia a los genes), generó gran polémica en redes sociales en julio.
En la promoción, la actriz aparece recostada en un sofá abrochándose los pantalones mientras comenta: “Los genes se transmiten de padres a hijos, a menudo determinando características como el color de cabello, la personalidad e incluso el color de ojos. Mis genes son azules”. Luego, una voz masculina añade: “Sydney Sweeney tiene buenos jeans”. El mensaje fue interpretado por muchas personas como de tono racista y eugenésico, al sugerir que ciertos genes tienen más valor que otros.
El triunfo comercial
Contrario a la polémica en redes, la campaña triunfó comercialmente. Las acciones de American Eagle subieron un 25 % en la bolsa horas después de la campaña, superando las estimaciones de Wall Street.












