Talento chiapaneco

"Karla Ortíz * CP. El chiapaneco Jaime Hernández Meléndez presentó e inauguró su exposición pictórica ""Cielos y Horizontes"", en la galería de la Casa de la Cultura, donde podrán apreciar cuadros que describen la belleza del cielo, del sol y del mar con una perspectiva más sentimental.

Desde muy temprana edad, Hernández Meléndez tuvo su acercamiento a la pintura y descubrió su pasión por preservar los momentos efímeros de la vida. Su faceta de pintor se ha visto fortalecida con sus diversas experiencias como campesino, biólogo y marinero, definiéndose a sí mismo como un hombre polifacético y consumido por la pasión de pintar. A lo largo de su trayectoria, Meléndez ha pintado la exuberancia del campo, la belleza microscópica de la naturaleza, la desesperación humana por sobrevivir, entre otros temas.

Con diferentes exposiciones en el DIF estatal y en la Universidad de Ciencias y Artes UNICACH, por mencionar algunas, así como en Villahermosa, Tabasco, y en Coyoacán en la Ciudad de México.



Plasma su experiencia

en lienzo

Cielos y Horizontes surge en el mar, a través de las anécdotas que el pintor guarda de sus diversos viajes por Australia, Asia, Europa, África y Norteamérica. Observar esos paisajes en vivo ha sido una experiencia que tenía que plasmar en el lienzo.

Dentro de su trabajo predomina la pintura al óleo sobre tela y papel, aunque de igual forma, en últimas fechas, ha experimentado con las técnicas de pastel y acuarela.

Viento, tormenta, tempestad, sentimiento y color son de los elementos que se podrán observar en cada una de las 34 obras.

En la inauguración de esta exposición, Jaime Hernández Meléndez estuvo acompanado por el director de Difusión Cultural, Roberto Ramos Maza, y por Luis Eugenio Muniz, quien le dedicó unas palabras o, como él les llama, unos ""Eugenismos"": ""En una pintura, antes de plasmar tu firma, plasmas tu propia alma"".

A través de esos viajes, Hernández Meléndez ha tenido una infinidad de escenarios por plasmar, pero los iceberg son de las imágenes más grabadas en su mente, y la obra ""Sol de medianoche"" podría describir a la perfección esa idea de cómo se ven estos monumentales flotando en el mar.

En palabras de Meléndez, ""Viento Caprichoso"" es la obra que podría describir toda la exposición, pues muestra el movimiento de las olas, del viento rodeado con nubes, y una gran mezcla de color.

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