Teatro físico con La inmortalidad del cangrejo

Teatro físico con La inmortalidad del cangrejo

Este domingo a las 20:00 horas continúa la Muestra Estatal de Teatro con la obra La inmortalidad del cangrejo, una adaptación de Marihana Zárate inspirada en la obra de Salvador Elizondo, en la categoría de teatro físico, que presenta el grupo Confines Teatro.

Marihana dijo estar muy emocionada por esta puesta en escena, pues pensó que después de viajar a la Doceava Muestra de Teatro en Toluca para presentar esta pieza ya había cerrado el ciclo, pero volvió a surgir la posibilidad de montar la obra en esta muestra.

“Me da mucho gusto porque es como un bebé; uno se encariña con sus cosas y esta es mi primera obra que me aviento a hacer, desde la adaptación del texto hasta dirigir, y a mí me gusta mucho porque a mí me pasan muchas cosas con esta obra y de pronto la gente que no la vio tendrá la oportunidad de verla. Eso es muy placentero”, expresó la integrante de Confines Teatro.

“La inmortalidad del cangrejo tiene una serie de circunstancias que se van hilando, como cuando logras amarrar algo bien y lo que sigue y lo que sigue. Creo que sí representa como muchos sueños, como todo eso que alguna vez quieres decir y no sabes cómo, que está ahí y que quieres compartir de alguna manera. Eso es La inmortalidad del cangrejo, son unas ganas que tenía de darme y de finalmente decir que aquí estoy, así, en este momento, y puedo mostrarlo de esta manera”, abunda Marihana.

La forma en que Zárate encontró el texto, en 2011, fue cuando, por casualidad, en un lugar de libros usados en Tapachula, mientras estaba de gira, se topó con la obra de Salvador Elizondo y entonces la leyó y comenzó a subrayar sus partes favoritas. Pero el mayor acercamiento fue cuando soñó una parte de la novela y entonces decidió comenzar a hacer la adaptación para luego montarla.

A través de este trabajo, Marihana descubre que le gusta más escribir que actuar, porque le gusta que haya personas que estén dispuestas a aceptar lo que ella plantea, pues ella quiere expresar a través del cuerpo qué es lo que hace con esta obra de teatro físico, ya que la mitad de la obra se la pasan en silencio, moviéndose, y es lo se busca, que no sólo el texto sea el pretexto de la obra.

“Fue sobre la marcha que decidí hacer teatro físico, pues no he podido decidirme a hacer solo una cosa, entre danza o teatro, y entonces llega un momento en el que digo: ¿por qué nada más tengo que hacer una sola cosa? En una gira por Argentina veo una obra de teatro físico y es ahí donde encuentro lo que quiero hacer”, indicó.