Los Globos de Oro ya eran territorio conquistado por la realeza (2017) pero no por ellos menos tentadores, y The Crown lo demostró al apropiarse de cuatro premios, de los seis a los que aspiraba. La serie de Netflix consiguió los galardones a mejor serie de drama; actriz, para Emma Corrin; (quien interpreta a la princesa Diana); actriz de reparto en una serie de televisión, para Gillian Anderson, y actor para Josh O’Connor.
De manera virtual desde Los Ángeles y NY se realizó la entrega en un ambiente marcado por la pandemia de covid-19 y en la que otra de las series favoritas, Schitt’s Creek logró cinco premios, entre estos el de Catherine O’Hara como mejor actriz de serie musical o comedia, además de la categoría de mejor serie de comedia.
La ceremonia tuvo momentos luminosos y conmovedores, como el premio póstumo a Chadwick Boseman a mejor actor por Ma Rainey’s Black Bottom y el discurso de su viuda en su lugar. “Él agradecería a Dios, a sus padres, y a sus ancestros por la guía y el sacrificio. Agradecería a su equipo, diría algo hermoso, algo inspirador, algo que amplificaba la voz interior de todos. ¡Lo lograste!”, dijo.
Al recibir el premio Cecil B.deMille, Jane Fonda alzó la voz para reflexionar sobre a qué voces se les da eco, sobre a quiénes se les ha dado un lugar en la industria y a quiénes se ha puesto en las listas negras. Fue la primera vez en la historia de estos premios que tres mujeres compitieron en la categoría de director.











